El Concello de Ferrol fue ayer escenario de un encuentro entre vecinos y operadores portuarios afectados por la falta de la nueva carretera a Caneliñas, lo que obliga a utilizar aún el vial viejo, causando perjuicios a ambas partes.
Muchas de las expectativas puestas en la reunión, sin embargo, quedaron en agua de borrajas dado que no estuvieron presentes ni responsables de la Diputación -titular de la carretera actual- ni del Ministerio de Fomento -impulsor de las obras de la nueva infraestructura-. Tal y como señaló el edil de Tráfico, Gerardo López Castrillón, el representante de la institución provincial ausente disculpó telefónicamente esta situación «por un imprevisto de última hora». Desde la Demarcación de Carreteras -organismo dependiente del departamento de Magdalena Álvarez-, simplemente no se acudió al encuentro, plantando de este modo a todos los afectados. Como corroboró el concejal, en este caso no le constaba ningún tipo de justificación.
Ambas ausencias provocaron un profundo malestar tanto entre los vecinos como entre los representantes de las empresas, ya que sin ellos se considera que la reunión carecía de los principales interlocutores.
Los presentes, de todos modos, dialogaron para buscar fórmulas consensuadas que minimicen las molestias a los ciudadanos por el tráfico pesado que las empresas tienen que poner a circular por el vial actual. Debatieron portavoces de las asociaciones ciudadanas O Cruceiro de Valón, A Cabana, Xunta Veciñal de Doniños, San Román y O Prioriño. También representantes del Puerto y de las firmas Transportes Tojeiro, Hormigones Pita Graña y Endesa.
López Castrillón señaló que instituciones y compañías adquirieron algunos compromisos a cumplir mientras la nueva carretera no está completa. Entre ellos, destaca el de que los camiones con carga como carbón o clínquer circulen siempre tapados, que se respete por parte de los conductores el límite de velocidad y que, en colaboración con la Autoridad Portuaria, se espacie al máximo la salida de vehículos pesados de la dársena. La Diputación, anunció Castrillón, ya se ha comprometido a reparar los desperfectos del vial actual cuando el nuevo entre en servicio. El concejal también se responsabilizó de trasladar a Fomento los puntos analizados y reclamar soluciones.