Un empate con sabor a derrota

FERROL

Los ferrolanos empezaron bien pero acabaron a merced de los olívicos en la segunda mitad

08 dic 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

El Racing volvió a las andadas y ofreció a su afición otro partido para olvidar. Los racinguistas cedieron un empate a dos goles frente a un flojo Celta B y gracias, ya que en la segunda mitad parecía más cerca el tercero de los olívicos que el gol del triunfo de los ferrolanos. Los vicios son los de siempre, los que ya parecían superados, una falta total de entrega y actitud en el terreno de juego, que a estas alturas y después de lo sufrido resulta injustificable.

También fue sorprendente la actitud del técnico (quien vio el partido sentado en la zona del córner en tribuna ya que el árbitro no lo dejó sentar en el banquillo), ya que tiene poca justificación que a falta de diez minutos y con empate a dos tantos, decida retirar del campo a Gustavo Souto para meter a José Luis Deus, cuando lo más valiente hubiera sido seguir con los dos delanteros y arriesgar algo más por la victoria. Si alguien sobraba en el campo porque estaba cansado, sin duda no era Gustavo Souto sino Fabien Lamatina, quien a pesar de descansar el miércoles, estuvo desaparecido en el partido de ayer.

El Real Unión ya está a 16 puntos, es decir ya es prácticamente inalcanzable y la Leonesa está a 13, que es más de lo mismo. Por lo tanto, ya solo quedan dos plazas de ascenso al alcance de los ferrolanos, la que ahora ocupa la Ponferradina, con 28 puntos y la del Pontevedra, con 26.

La derrota de los de Ponferrada en Zamora por 4-2 y el empate del Pontevedra en casa del Ciudad de Santiago evita que el descalabro de los ferrolanos sea mayor.

La derrota en Ponferrada y el empate en casa frente al Celta B obliga al Racing a ganar al Pontevedra en Pasarón, el domingo a las cinco, para no quedarse descolgado en la clasificación.

No hay palabras para describir la decepción por el partido de ayer del Racing frente al Celta B. La segunda parte fue lamentable, lo que pasa es que la afición racinguista ya está tan cansada de decepciones y disgustos que ya ni protesta.

El primer gol del Celta B llegó como muchos otros, un balón de falta colgado al área racinguista, falla el portero que lo deja muerto en la frontal del área, el balón llega a un jugador olívico que dispara aunque el balón da en un defensa pero el nuevo rechace le cae a Oriol, que envía el balón a la red.

El trabajo de Nano

El Racing se rehízo bien de este golpe a los seis minutos de juego y con buenas internadas de Nano por la banda izquierda puso en graves apuros a los célticos. Nano estuvo a punto de conseguir el empate a los 8 minutos de juego aunque su disparo, pegado al palo, lo desvía Yoel; el portero céltico no estuvo tan acertad a los 13 minutos, ya que Gustavo recibe un buen balón en el área, le pega según viene y manda el balón al fondo de la red. A los 21 minutos el Racing ya había consumado la remontada, el segundo tanto llegó tras un buen servicio de Manolo a Nano, quien introduce el balón por el segundo palo.

El partido parecía fácil para el Racing, que tenía en juego controlado frente a un rival perdido, que apenas si se acercaba al área defendida por Paco.

Otro partido

La segunda mitad fue otro partido. El Celta B salió enrabietado a por el partido y el Racing saltó al terreno de juego dormido. En la primera jugada de ataque, Chupe pudo hacer el empate, ya que disparó a bocajarro, aunque el balón se le fue alto. Un minuto más tarde Ferrán centra y nuevo remate de Oriol, que sorprende a Paco algo adelantado y se le cuela cerca del segundo palo.

A partir de aquí el Racing desapareció, fue un quiero y no puedo, ya que prácticamente no pasó del medio campo. El Celta B, mucho más activo, robó balones y contraatacó.

El portero Paco, que estuvo algo nervioso y desafortunado, salvó al Racing de encajar el tercero a los 58 minutos de juego, en una doble parada a Oriol.

El Racing no solo no tuvo capacidad de reacción, sino que estaba más cerca el tercero del equipo olívico, que en todo momento fue a por la victoria.

Manolo Sánchez, que desde la grada de córner se comunicaba con mensajes con Gerardo Molina, dio entrada en la segunda mitad a Cami por Zafra y a Carlos por Corredoira; aunque apenas se notó una reacción. A falta de diez minutos retiró a Gustavo, con el consiguiente enfado de los aficionados en la grada, para dar entrada a José Luis Deus. Fue el herculino quien tuvo la ocasión más clara para el Racing en esta segunda parte, un centro de Manolo Pérez, al que Deus no llega a rematar aunque se tiró en plancha.

El árbitro añadió cuatro minutos al partido pero el marcador no se movió. Un empate con sabor a derrota para los ferrolanos.