El Racing perdió con la Ponferradina y da un paso atrás en su remontada

FERROL

Los ferrolanos dispusieron de muy pocas ocasiones de gol aunque Nano estrelló un balón en el larguero

01 dic 2008 . Actualizado a las 14:47 h.

La Ponferradina cortó la buena racha del Racing, que había ganado los tres últimos partidos de liga. El equipo berciano, uno de los rivales directos por las plazas que dan derecho a disputar la fase de ascenso a Segunda, venció por 2-0 en el estadio de El Toralín. Total superioridad del conjunto de casa. Aunque no tuvo la posesión del balón, sí jugó con más criterio que los ferrolanos y aprovechó con acierto sus ocasiones. Una victoria de los bercianos que tiene doble valor, no solo por los tres puntos sumados, sino porque deja a un rival directo muy alejado en la clasificación.

Pese a la derrota, el Racing controló el juego en la primera media hora, aunque con escasa llegada y menos peligro, a no ser en algún córner. Eso sí, los jugadores reclamaron un penalti por una mano que un rival levantó más arriba de su cabeza tras un disparo de Juan Martínez. El árbitro no quiso saber nada y dijo que fue involuntaria.

La Ponferradina, con un Cristian Portilla siempre muy suelto, buscó jugadas a la contra con buenos envíos a la banda. En una apertura de Portilla a la izquierda, Ernesto supera a Correia y saca un buen centro que el delantero Óscar de Paula remata solo en el primer palo y supera al portero Sergio Álvarez, que nada pudo hacer para evitar que el balón acabara en la red.

El tanto dio tranquilidad al equipo de Ponferrada, que comenzó a jugar mucho más tranquilo, mientras que en el Racing jugó con cierta precipitación para llegar arriba como fuera e intentar conseguir el empate. Poco a poco, la Ponferradina se hizo con el control, perdió el miedo que tenía al equipo ferrolano e hizo muchas más cosas en busca de un segundo gol.

Quedaba toda la segunda parte por disputar y la posibilidad de que el Racing igualara el partido. Sin embargo, no hubo ninguna opción. En el primer minuto de la segunda parte una pérdida de balón en el centro del campo permitió a Ernesto plantarse ante el portero racinguista, quien consigue desviar el disparo, aunque el balón cae a los pies de Rubén Vega, quien fusila al portero y sube el 2-0 en el marcador.

Solo un minuto más tarde, de nuevo Rubén Vega vuelve a quedarse solo ante el portero racinguista, intenta una vaselina y el balón va directamente a las manos del meta de Catoira.

Fueron momentos difíciles para el Racing, totalmente superado por el juego de una Ponferradina lanzada, y que con un tranquilizador 2-0 en el marcador se vio ganadora del partido.

El Racing se estiró un poco más en ataque, incluso Lamatina tuvo una buena ocasión para recortar diferencias, aunque el portero Manolo Rubio logró desviar el balón.

Aire fresco

A falta de media hora para el final, los dos entrenadores deciden introducir cambios en sus respectivos equipos. El técnico local mete a Dani Borreguero para reforzar el centro del campo, mientras que el racinguista recurre a Cami en lugar del juvenil Juan Martínez, y arriba sitúa al portugués Marcelino en lugar de José Luis Deus.

Marcelino estuvo a punto de meter al Racing en el partido en una buena ocasión de gol. Aunque el portero local consiguió rechazar el balón, el esférico le cayó en los pies a Nano, quien le pegó muy fuerte y estrelló el balón en el larguero.

Los racinguistas necesitaban un tanto para tener vida, aunque el balón no quiso entrar. Los minutos pasaban volando para los racinguistas y con ellos llegó, de nuevo, la precipitación por parte del equipo ferrolano.

La Ponferradina jugó con fuego en los últimos 20 minutos, ya que se metió atrás para defender su ventaja de dos goles. El Racing arriesgó al límite e incluso retiró del campo a Llamas para dar entrada a Carlos Rodríguez, pasando a jugar son solo tres defensas.

La Ponferradina, físicamente muy tocada, buscó perder tiempo de forma desesperada, aunque el gol que tenía que meter al Racing en el partido y agobiar a los leoneses no acababa de llegar.

Los minutos pasaron sin que el marcador se moviera. Una vez más, el Racing se mostró como un equipo con muy poca pegada arriba y mucho menos frente a un rival que agrupó a muchos jugadores a la hora de defender.