La nueva comisión gestora de la delegación local busca fondos para ampliar una escuela femenina en Uganda
11 nov 2008 . Actualizado a las 11:42 h.La delegación local de Manos Unidas pulsa de nuevo la solidaridad de los ferrolanos. La ampliación de una escuela para niñas en Uganda es el próximo objetivo de esta oenegé religiosa que cumplirá en 2010 medio siglo de vida, casi los mismos que lleva implantada en Ferrol. Unas veteranas de la ayuda humanitaria han decidido ponerse al frente de la entidad para evitar que la marcha de la delegada anterior pusiese en peligro la continuidad de sus proyectos y, sobre todo, del espíritu de Manos Unidas.
María Teresa Pérez Martínez actúa como presidenta y portavoz de la comisión gestora formada el pasado mes de septiembre; de ella forman parte también María Isabel Constela Doce, como secretaria, y María del Carmen Pol Díaz, tesorera. «Somos un equipo muy cohesionado», aseguran, que se mantendrá unido y al mando hasta que aparezca savia nueva. «Llevamos mucho tiempo y la gente tiene que ir renovándose», advierte la secretaria.
Y durante esta etapa no piensan quedarse paradas. Encima de la mesa tienen el proyecto elegido para financiar este año desde la delegación ferrolana, que cuenta con unos 200 socios, pero a la que también se suman las aportaciones realizadas por los asociados locales que ingresan sus cuotas desde otros puntos. Arua, un distrito del norte de Uganda en la frontera con Sudán y la República Democrática del Congo es su destinatario. Y en concreto, la Logiri Girl's Secondary School, una escuela para niñas creada en 1993 que escolariza actualmente a 500 alumnas. Demasiadas para el espacio y los recursos con que cuenta. La construcción de cuatro aulas para esta escuela de secundaria, ubicada en plena zona agraria, costará 29.059 euros, una cantidad que esperan recaudar sin problema. «Los ferrolanos son muy solidarios, todo el mundo colabora», asegura la presidenta de la gestora. Las aportaciones que se hagan en los próximos meses servirán para mejorar el nivel de enseñanza que se ofrece en este centro ugandés y bajar la ratio de alumnas por aula de 60 a 40.
Toda ayuda es poca, pero las cosas van bien y con lo recaudado hasta ahora y lo que vendrá en los próximos eventos -rastrillo navideño, donativos de particulares, entidades y parroquias, campaña del hambre en febrero, etc.- aguardan poder elegir un nuevo objetivo para 2009. «Nuestros proyectos no miran religión ni raza ni nada», asegura María del Carmen Pol. Mozambique, Bolivia, Camerún, India o Etiopía ya lo saben. Manos Unidas ofrece su cuentas para seguir trabajando: Caixa Galicia 2091 0200 04 3040013449.