Después de las dudas del inicio de liga, el Racing se acerca a su sitio habitual en Segunda B, la pelea por las cuatro plazas que llevan a la fase de ascenso. Con diez puntos, está cerca de los que suelen llevar al éxito gracias a que encadenó triunfos frente al Valladolid B y el Lugo y un empate en León contra la Cultural.
Aunque acumula seis fases de ascenso a Segunda A en la época reciente, solo tres veces consiguió su objetivo: en la campaña 1999/2000 con José Ramón Arteche, en la 2003/04 con Luis César y en la 2006/07 primero con Manolo García y después con Juan Veiga como entrenadores.
El Racing mejora los números de un equipo atípico como aquel que logró el último ascenso en el año 2007. El equipo que entrenaba Manolo García no encontraba el camino de las victorias hace un par de años. Después de siete jornadas, ocupaba una pobre decimocuarta posición, con solo seis puntos gracias a su único triunfo en el campo del Ourense y a los empates contra el Alcorcón, Gimnástica de Torrelavega y Lanzarote. Al final, el cuadro verde, después de una remonatada espectacular que completó con los hermanos Veiga en el banquillo, se clasificó para la fase de ascenso también en parte por el desplome de rivales como el Talavera y el Puertollano.
El anterior ascenso llegó después de una temporada muy regular. Aquel Racing de Luis César cedió el título del grupo en la última jornada, pero poco importaba. Mandó casi desde el principio de liga. A estas alturas de la temporada ya era líder. Con un fútbol rácano y algunas victorias por la mínima, pero con catorce puntos gracias a sus victorias sobre los filiales del Athletic y Osasuna, el Calahorra y el Caudal. Su primera derrota llegó en la séptima jornada en casa del filial de la Real Sociedad.
El primer ascenso de la época reciente llegó en el año 2000 después de una temporada en la que el Racing estuvo casi siempre entre los mejores. Aquel equipo dirigido por José Ramón Arteche, a estas alturas de la competición sumaba 13 puntos y ocupaba el cuarto puesto de la clasificación. En la séptima jornada había perdido precisamente ante el Lugo en casa.