El Racing quiere olvidar Luanco y centrarse en el Bilbao Athletic

FERROL

Manolo Sánchez Murias citó a sus jugadores para las cinco y media de esta tarde en el anexo de A Malata

09 sep 2008 . Actualizado a las 12:01 h.

Manolo Sánchez Murias tiene un duro trabajo por delante para hacer del Racing un equipo competitivo y capacitado para pelear en la zona de cabeza de la clasificación de este grupo primero de la Segunda B. El equipo ferrolano venció en la primera jornada al filial del Sporting con cierta dosis de fortuna, ya que el portero Sergio paró un penalti en el tiempo de descuento, aunque quiso ganar en Luanco con el nombre, con el prestigio de un equipo recién descendido de la Segunda División o como se suele decir sin bajar del autobús.

El equipo de casa, que en la primera jornada jugó metido en la madriguera en San Lázaro, salió al campo de Miramar dispuesto a comerse a uno de los supuestos gallitos de la categoría.

Los racinguistas no se tomaron el partido en serio. La falta de concentración sobre todo en defensa y a la hora de presionar al rival, fue increíble. El Luanco se adelantó en el marcador en su primera llegada en ataque y a partir de ahí ya creyó que podría ganar el encuentro.

El Racing jugó siempre a remolque y pese a tener delante a un rival en inferioridad numérica, por dos veces tuvo que igualar un marcador adverso. Finalmente, ni tan siquiera un punto se pudieron traer para casa, ya que el Marino, a base de coraje, entrega y pelea, consiguió marcar un tercer tanto en la recta final del partido.

Concentración

Aunque se cuestionó el potencial atacante del Racing, los ferrolanos dejaron ayer patente que si no juegan al cien por cien, totalmente concentrados y entregados, no pasarán de ser un equipo de la zona media de la clasificación. Ayer el trabajo defensivo del equipo hizo aguas por todas partes.

Tan solo se han disputado las dos primeras jornadas de liga, por lo que esta lección se puede aprender a tiempo. Todo el equipo ha de mejorar y al margen de su calidad trabajar a destajo desde el primer minuto de juego.

El Racing no estuvo solo en Luanco, ya que un pequeño grupo de aficionados se desplazó hasta allí para acompañar al equipo. El regreso para ellos fue muy duro, no por la derrota sino por la forma en la que se regaló el partido. Sin duda, su enfado era justificado y seguro que las tres horas y media que dura el viaje de regreso a Ferrol fueron para ellos muy amargas, como también fue amargo el viaje de regreso del equipo, ya que los jugadores fueron los primeros, tras la derrota, en darse cuenta de sus errores y de que habían regalado el partido.

Manolo Sánchez Murias dio descanso a sus hombres en la jornada de ayer lunes. El equipo retorna hoy al trabajo aunque será por la tarde, a partir de las cinco y media en el terreno de juego anexo al estadio de A Malata.

El técnico, tras dejar pasar un poco de tiempo, tendrá que reflexionar con sus jugadores sobre lo sucedido y porqué pasó lo que pasó. Lo importante ya no es lo que sucedió en casa del Marino de Luanco sino que el Racing no reincida en el error.

El domingo a las cinco de la tarde en el estadio de A Malata los ferrolanos se enfrentarán al filial del Athletic de Bilbao, un equipo plagado de jóvenes talentos, en un partido que corresponderá a la tercera jornada de liga.