La trabajadora María C. Naveiras ha recurrido ante el Tribunal Superior de Xustiza de Galicia la sentencia que absolvió de acoso laboral a la que era su encargada en la tienda donde trabajaba, en el centro comercial Odeón. Naveiras sostiene que denunció ante sus superiores el mobbing . «Cuando ya no aguantas más humillaciones y vejaciones, caes en una depresión y tienes que ser tratada por psiquiatras y psicólgos cuyos informes son incomprensiblemente desestimados en la sentencia», dice. Sufrió luego un despido disciplinario, «a pesar de que en el juicio me reconocen que era una de las mejores vendedoras de la tienda». «Muchas veces-concluye- las víctimas no podemos probar el acoso, aportamos pruebas y se le da la vuelta como si fueses tú la acosadora».