Manuel Bouza tiene 58 años y cuando nació «ya había camiones en casa, porque mi padre ya se dedicaba a esto». Cree que la situación del sector es «insostenible» por culpa del aumento de precio de los combustibles. Recuerda que «el año pasado pagábamos a 0,8 [euros] el litro, y ahora está a 1,3». En el 2007 iban tirando, «pero muy mal», y ahora «ya no podemos más, es imposible». Por eso, esta seguro de que «va a haber un paro del transporte, estamos esperando la fecha». Si no se concreta ninguna, entonces «pararemos por nuestra cuenta», tiene que ser así porque «nos estamos arruinando y esto, después de muchos años, no aguanta más».
La solución «no es la violencia, nada de quemar coches ni nada parecido. Lo que hay que hacer es parar todos, porque si lo hacemos el desabastecimiento se va a notar y en ocho días, no más, el gobierno tendrá que negociar una solución».
Bouza aún conserva vales de gasoil de ocho pesetas de hace muchos años, pero todo ha cambiado. «Perdemos dinero todos los meses», afirma. Un transporte hasta Madrid se paga, «la ida a 480 euros y la vuelta a 450, pero es que en gasoil te dejas 600». Para Bouza, el balance mensual de un integrante típico del sector es catastrófico: «El salario de un conductor son 2.100 euros al mes como mínimo, la letra del camión es como poco de 1.800 y en gasoil se gastan hasta 6.000 mensuales». ¿Los ingresos? Bouza afirma que, frente a todos esos gastos, pocos camiones facturan «más de 10.800 euros al mes», puede que «alguno llegue a los 12.000 incluso, pero la mayoría nunca alcanza ni los 10.000 euros».
Por eso hay «una crisis total». Y «para nosotros [los transportistas de As Pontes] será peor que la de 1973, porque en aquella época llegó Endesa y salvamos». En la crisis de 1993 estuvieron «al borde de la hecatombe», pero «aumentaron las ventas de coches y el consumo» y se pudo salir adelante. Ahora «va a ser diferente, porque está hipotecada el 70% de la población de 20 a 45 años, cuando en 1993 no llegaba al 12%».
Por todo eso, y a pesar de que «siempre» prefirió a los socialistas, cree que «Rajoy le dijo a Zapatero una verdad como un templo en los debates. Viene una crisis de cuidado...».