Chanteiro revive un Voto centenario

A. Vellón

FERROL

Numerosos romeros, con distintos objetivos, se acercaron ayer hasta la ermita aresana para cumplir con una arraigada tradición que se remonta al año 1404

14 may 2008 . Actualizado a las 02:00 h.

Pendientes del cielo -ahora llueve, ahora no- se encontraban a las doce del mediodía de ayer centenares de romeros llegados, fundamentalmente, de Ares, Mugardos y Ferrol para revivir el emblemático Voto de Chanteiro, una tradición que se remonta a 1404, cuando una peste llevó a los vecinos de la zona a rendir culto a la virgen de la Merced. Desde aquel momento arraigó la costumbre. Y ayer se demostró que continúa viva.

Asistir al oficio religioso se convirtió en algo realmente complicado. ¿Motivo? La capilla se encontraba a reventar. Literalmente, no se entraba. Muchos, por lo tanto, esperaban en el atrio de la iglesia. Las hileras de coches aparcados, la música que salía de los altavoces de algún bar cercano, el trasiego de romeros... Muchos indicadores de que, tras la misa, vendría la fiesta. Y así fue. El grupo de gaitas Trouleada se encargó de poner la música justo después de la ceremonia. Mientras tanto, una ordenada hilera de personas aguardaban turno para coger su pedazo de empanada en la carpa levantada para tal efecto por los concellos de Ares y Mugardos, que organizaron conjuntamente los actos, habilitando también autobuses. Luego hubo comidas en la playa, charanga... De todo un poco.

Exactamente igual que entre los romeros. Donde también había de todo un poco. Desde devotos de la virgen de la Merced hasta jóvenes, bota de vino en en ristre, dispuestos a orientar su jornada festiva de otro modo. Entre los primeros se encontraba, por poner algún ejemplo, Eugenia Carreira, de 54 años y vecina de Chanteiro, aunque oriunda del municipio de Teo. Lleva treinta años residiendo en la zona y asegura, con dos velas en la mano, que «vengo siempre que puedo, la verdad es que tengo mucha devoción». También de Chanteiro, Guillermo Seijas, de 73 años, afirma que sus motivos para asistir van más «por ver un pouco o ambiente, porque isto é unha cousa moi bonita e que ten moitos anos de tradición».

Rosquillas

Dos décadas, de forma consecutiva, lleva acudiendo Nicolás Barcia desde A Coruña para poner su puesto de rosquillas y objetos de regalo. Asegura que Chanteiro «es buena plaza para esto, aunque hoy no ha venido muy buen tiempo, y eso se nota». No le faltaba razón. Poco antes de la una de la tarde un ataque de lluvia provocó una masiva apertura de paraguas. En diez minutos, resuelto. La tónica de un día que, por lo demás, transcurrió con normalidad y buen ambiente en un marco que, por otra parte, ofrece impresionantes vistas. A ello contribuyeron policías locales y voluntarios de Protección Civil de Ares y Mugardos, que organizaron un dispositivo de tráfico y seguridad al efecto para que todo fuese sobre ruedas. Chanteiro, así, revivió su voto centenario.