El Concello tendrá que contratar la redacción de un proyecto para la zona, que sustituirá al aprobado en el 2005
27 abr 2008 . Actualizado a las 02:00 h.Una de las piezas que están llamadas a ser clave en el ordenamiento del futuro Ferrol, la del cuartel Sánchez Aguilera, empieza a despejarse. Frente a la tábula rasa que se hacía en el planeamiento aprobado en el 2005 por el pleno (con los votos a favor de PP, IF y PSOE y la abstención de BNG e IU), el nuevo responsable de Urbanismo quiere que la futura zona que se levante sirva como una conexión entre barrios, sí, pero también como un homenaje a lo que ahí existe.
Por ello, se estudia la conservación de varios de los edificios ya existentes, para los cuales, en el anterior proyecto, solo se preveía el derrumbe. «Hay un patrimonio histórico que puede resultar de interés para buscarle nuevos usos», explica Ángel Mato (PSOE), responsable de Planificación Urbanística. Por lo pronto, ya es seguro que la menos la conocida como Casa del Coronel, en la plaza de Canido, y otros tres pabellones -los primeros que se ven desde el acceso principal- tendrán usos ya definidos. El primero será el futuro Museo da Natureza de la Sociedade Galega de Historia Natural, para cuya reforma está pendiente el Concello de adjudicar una segunda fase de obras y de suscribir un convenio con la Consellería de Industria por valor de 300.000 euros.
Los otros edificios, los tres con correlación, estarán destinados a la Universidad y se reservarán principalmente para la residencia universitaria, como avanzó La Voz el pasado 8 de abril. Su proximidad a las estaciones de tren y de bus y su ubicación en el centro de la urbe son dos de sus bazas.
Además de esos cuatro edificios, el Concello quiere que al menos otras dos piezas del cuartel, por su singularidad, sigan en pie. Se trata del edificio más conocido, el primero que se ve cuando se sube hacia la estación de tren; y otro, en centro, muy característico por sus columnas en la entrada. Sus usos, previsiblemente municipales, son uno de los flecos que se están estudiando ahora que comienza a perfilarse el futuro del antiguo cuartel de artillería.
Todos esos inmuebles serían convenientemente rehabilitados en su interior, siguiendo la estela de lo que ya se hizo en otra zona: el antiguo hospital de Marina, reconvertido en un singular campus.
Acuerdo plenario
Antes, sin embargo, será preciso seguir un trámite administrativo. «Estamos a la espera de contratar un estudio para evaluar las cuestiones que tienen que ver con los cambios del plan especial [del 2005], según los informes de Patrimonio, de Defensa...», apunta Mato. La revisión del plan de hace tres años requerirá un acuerdo plenario. «A la vez, iremos estudiando el valor patrimonial, natural, arquitectónico... que den lugar a un nuevo plan especial», completa el edil socialista, quien tampoco descarta que en la zona se pueda conservar algún otro elemento del antiguo cuartel -piezas militares restauradas- como «recuerdo y puesta en valor de lo que en esa zona hubo».
Los primeros esbozos que el bipartito está trazando en esa revisión del plan del Sánchez Aguilera contemplan además un mayor aprovechamiento de las zonas verdes y del arbolado, de manera que esos espacios tengan una conexión entre sí. Uno de los puntos del anterior proyecto que menos han convencido al actual equipo de Urbanismo era, precisamente, la desconexión entre esas zonas verdes, que quedaban en diferentes puntos del nuevo barrio.
Con esos primeros parámetros se está dibujando un proyecto que, necesariamente, habrá de consultarse con Defensa, que ya se ha avenido a revisar el proyecto del 2005. Porque una de las contrapartidas que tiene el convenio Concello-ministerio para el Aguilera -entre otras propiedades- incorpora una zona en la que Defensa construirá y venderá alrededor de 400 viviendas.