La Consellería de Pesca designó ayer a la empresa que se ocupará de la intervención de los números de la Cofradía de Pescadores de Ferrol durante, al menos, seis meses, como consecuencia del elevado endeudamiento que registra el pósito y la demora en la presentación de las cuentas del 2005 y del 2006. Tal y como publicó La Voz el pasado sábado, es la consultora gallega Sace, con sedes en Vigo y Lugo, la que se ha hecho cargo del trabajo, una tarea en la que ya tiene experiencia, ya que años atrás ejerció la misma labor tanto en la cofradía de Noia como en la Vilaxoán.
Fuentes consultadas en la firma señalaron que, ayer mismo, se desplazaron ya hasta el pósito de la urbe naval tres empleados de Sace para iniciar las tareas, extremo este que también confirmó el patrón mayor de la cofradía, Bernardo Bastida. Por ambas partes se señaló que, por el momento, el clima de trabajo se está desarrollando con total normalidad.
Desde la compañía se detalla que los pasos más urgentes a dar serán la evaluación definitiva de las deudas que tiene contraídas el colectivo -que Bastida cifró en 187.000 euros con Xunta y Hacienda- y hacer frente a los pagos más prioritarios.
Control absoluto
En la práctica, sin embargo, sus funciones son mucho más amplias: el control absoluto de todas las finanzas del pósito. Autorizar cualquier gestión económica, pagos o cobros que efectúe la cofradía, inspección de libros contables y de toda la documentación que incida en su actividad económica, además de informar a la consellería de todas las cuestiones importantes en este terreno. En el decreto publicado en el Diario Oficial de Galicia ( DOG ) del pasado viernes se establece, además, que si la situación contable no quedase aclarada en los mencionados seis meses, la intervención de la Cofradía de Pescadores de Ferrol podría prolongarse durante otro medio año.
Desde la Consellería de Pesca se volvía a incidir ayer en el llamamiento a la tranquilidad por parte de los trabajadores del pósito, que podrán seguir desarrollando con normalidad las faenas alternativas a la extracción por contaminación orgánica en la ría y que fueron pactadas tanto con la Xunta como con los sindicatos, por lo que están percibiendo un salario que sale de las arcas autonómicas.
El patrón mayor, Bernardo Bastida, reiteró ayer los argumentos que expuso en la asamblea de trabajadores celebrada en la lonja de Curuxeiras el pasado viernes. Señaló de nuevo que es favorable a la actuación promovida por el departamento de Carmen Gallego «en el fondo, pero no en las formas», aunque mostró su disponibilidad absoluta para colaborar con la consultora Sace. Volvió a manifestarse «muy tranquilo» sobre las cuentas y la inspección que sobre ellas se realizará, ya que, asegura, «no hay ningún tipo de irregularidad, aunque sí exista falta de liquidez y también sea cierto que las cuentas del los años 2005 y 2006 no se habían presentado hasta el pasado jueves».