No solo de aparatos vive el hombre. Además de colocar artilugios en el grifo y tirar menos de la cisterna, los ciudadanos pueden ahorrar agua de otros modos, muy recomendables por el bien del planeta. Por ejemplo, si dentro de la cisterna se instala una botella llena de arena para que actúe de contrapeso se ahorran cuatro mil litros al año de agua.
También es aconsejable comprobar que los grifos cierran bien, pues con un solo hilo de agua se pueden ir por el desagüe mil litros al mes.
Tampoco está de más poner en marcha lavadoras y lavavajillas solo cuando estén llenas.
De acuerdo con un informe de la Fundación La Caixa, el 45% del agua que se consume en los hogares se emplea en el retrete; el 30% en la ducha y el lavabo; el 20% en la lavadora y el lavavajillas; y el 5% en la cocina.