Los vecinos de Meirás alzaron estos días su voz para protestar por las dificultades con las que se topan para vaciar sus fosas sépticas. Se quejan de que solo se les ponen condiciones, pero no se les dan alternativas. La Lei de Residuos de la Xunta establece que solo los residuos de las explotaciones ganaderas pueden ser empleados como purines para abonar las tierras, pero en ningún caso cumplirán este fin los contenidos de las fosas sépticas.
«En Meirás solo hay dos explotaciones ganaderas, pero afectados somos cientos. ¿Tenemos que contratar a una empresa y trasladar los residuos durante doce kilómetros?», se pregunta Fernando, uno de los afectados.
Otros vecinos del lugar denuncian que hay personas jubiladas en la parroquia que tienen animales, aunque no cuentan con una explotación ganadera como tal, «que no pueden esparcir sus purines».
Residentes en Meirás temen que ante el coste que puede suponer la contratación de una empresa gestora de residuos y el traslado al punto de A Frouxeira, «se empeore la situación, y la gente lo vierta a escondidas».