La capacidad de revulsivo económico del puerto exterior de Ferrol queda también clara si se analiza la inversión privada que se ha planteado ya para la dársena. Así lo dictan las cifras. Hasta el momento, los cinco proyectos empresariales puestos sobre el tapete -unos ya en funcionamiento, otros a punto de entrar en servicio y otros en desarrollo- suman una inversión conjunta de 204 millones de euros. Una cantidad de la que, además, queda al margen la aportación pública para la ejecución de los nuevos muelles y de la carretera. De la importancia de esa cifra da cuenta, por ejemplo, el hecho de que supere el montante total para la construcción de la autovía entre Ferrol y Vilalba, que ha requerido un desembolso de 180 millones de euros. Otro dato: multiplica por cuatro el presupuesto del Concello.
Esos recursos económicos privados, esos 204 millones de euros, se movilizan, además, solo para levantar las instalaciones de las diferentes empresas que ocuparán la dársena. No se incluyen en ellos sus posteriores rendimientos económicos, fruto de los negocios de cada una de esas compañías.
¿Quién invierte? Infinita Renovables, filial de Isolux Corsán, desembolsará 34 millones de euros para crear una planta de biodiésel. A esta cantidad hay que sumar los 47 millones de euros que ya ha destinado la zaragozana Entabán para otra infraestructura con el mismo objetivo. También hay que agregar los seis millones de euros que ha invertido COP Galicia para sus instalaciones -dedicadas al movimiento de clínquer- y los 47 millones de euros que ha puesto sobre el tapete Endesa para construir su terminal carbonera.
Con todo, la mayor inversión planteada en Caneliñas, 70 millones de euros según las estimaciones iniciales, la pondrá en marcha el consignatario local Pérez Torres para habilitar su terminal de contenedores. Esta obra, sin embargo, no se ha iniciado ni ha trascendido aún cuándo empezará.