Fomento adjudica la instalación de dos rotondas en Pontedeume para paliar los atascos de la N-651

La Voz

FERROL

Los problemas de tráfico en la travesía urbana de Pontedeume, en la nacional 651, parecen tener los días contados. El Ministerio de Fomento ha adjudicado ya la instalación de dos rotondas con las que sustituir los semáforos que provocan, principalmente en verano, kilométricas retenciones. Para esto, a la misma salida del puente de piedra se eliminarán los semáforos para instalar una rotonda que dividirá el tráfico entre la carretera nacional y la entrada hacia el puerto. A escasos metros, a la altura de la estación de servicio, irá la otra rotonda, más pequeña que la primera. A la actuación, que se realizará en un año, según confirmó ayer el edil eumés de Tráfico, Javier Crespo, y costará algo menos de un millón de euros, se suman sendos cruces peatonales subterráneos con los que se prevé quitar de la superficie el paso de personas a pie. No obstante, la colocación de las rotondas provoca ciertos recelos en la villa. Pese a reconocer que la medida será beneficiosa para el municipio, desde el gobierno local se entiende que no se trata de una solución definitiva a los problemas de tráfico que sufre Pontedeume, ya que ambas rotondas se encuentran bastante juntas y una de ellas es pequeña. «Depende da outra», explicó ayer Crespo, «e cando pase algo nunha delas a outra sufrirá o atranco», agregó el concejal del PP. En cualquier caso, los populares apuestan por construir un sistema vial similar al paso de la nacional sexta en la entrada hacia A Coruña por O Burgo, con incorporaciones a distinto nivel sin apenas frenar la circulación. También reconoce el edil que «temos que empezar a pensar en ampliar o ancho da ponte, ou mesmo construir unha nova». Mientras tanto, el inicio de las obras se verá retrasado en torno a un mes debido a que los técnicos desplazados al municipio han detectado algunos fallos en la planificación. Se han encontrado pequeños inconvenientes en el trazado, como la interferencia con un aliviadero de la red de saneamiento del casco antiguo. La empresa adjudicataria se encuentra ya modificando este contratiempo, además de replantear una salida de uno de los pasos peatonales subterráneos, en el que se han encontrado deficiencias sobre plano. En cualquier caso, una vez que comiencen las obras, el Concello establecerá un dispositivo para reordenar el tráfico durante el tiempo que duren las obras. «Faranse cambios no sentido da circulación -explicó Crespo-, e temos que pedir paciencia aos veciños porque é unha obra que vai ser dura». Además, todo apunta a que el grueso de los trabajos cogerán de lleno el verano, que es la época de mayor tránsito por esta carretera nacional.