Además de llegar tarde, la carretera al puerto exterior de Ferrol tendrá limitaciones por sus características que pueden provocar importantes colapsos de tráfico pesado cuando entre en servicio. Así lo han apuntado en numerosas ocasiones fuentes consultadas entre los operadores que tienen concesiones en la nueva dársena. Pero ya en el estudio informativo del trazado se estimaba que cada día utilizarán el vial algo más de 3.000 camiones, amén de centenares de utilitarios. Este caudal viario tendrá que discurrir por una infraestructura con numerosas curvas y solo un carril de circulación -como cualquier carretera convencional- en cerca del 70% de su trazado. Se diseñó cuando el PP tenía el Gobierno central. Y fue criticado por los socialistas. Sin embargo, cuando el PSOE llegó al poder aprobó la ejecución de ese mismo vial tal y como fue concebido inicialmente.
Y sigue manteniendo su postura. En otra respuesta parlamentaria al diputado del PP Fernández de Mesa, fechada el 29 de noviembre, se señala por parte de Fomento la «suficiencia» de la infraestructura. Se agrega que «nuevos e imprevistos tráficos» que pudieran surgir «podrían, en su caso, resolverse mediante una ampliación, cuando la demanda de tráfico así lo justifique». Concluye que esta posibilidad ya se ha contemplado en el diseño de la infraestructura, aunque solo se ha reservado suelo para un posible desdoble, sin ejecutar obra alguna para ello.