El año del volantazo a la izquierda

FERROL

Además de por las elecciones, los últimos doce meses quedarán marcados por el contrato con Australia, éxitos deportivos, el estreno de Caneliñas y otros

30 dic 2007 . Actualizado a las 02:43 h.

El verano del 2007 fue frío para los meteorólogos, pero caliente para los ciudadanos por la resaca electoral. El 12 de junio se consolidó el cambio de gobierno gestado en las municipales del 27-M, PSOE e IU firmaron el pacto para relevar a PP e IF al frente del consistorio ferrolano. Cuatro días más tarde Vicente Irisarri fue investido alcalde con el respaldo del grupo de su socia en el gobierno, Yolanda Díaz, y del BNG. El 27-M fue también el canto del cisne para alcaldes históricos, como Rivera Arnoso en Fene o Xosé Carlos Pita en Neda, pero el calor veraniego no fue solo político, junio fue el mes del ascenso del Racing a segunda y julio el de la proclamación de Gómez Noya como campeón del mundo de triatlón, otra vez. También fue el de la firma de la cesión a la Xunta del Hospital Básico de la Defensa, clave para el futuro de la sanidad ferrolana.

La primavera y el otoño fueron para el mundo de la industria y la economía. En marzo el presidente de la Xunta presentó el Plan Ferrol, en septiembre llegó el primer buque con clínquer al puerto exterior de Caneliñas, cuya segunda fase fue aprobada en abril, y en octubre se firmaron los históricos acuerdos con el Gobierno australiano para la construcción de dos buques de proyección estratégica y el diseño de tres fragatas. El documento garantiza la carga de trabajo en el astillero de Navantia Ferrol hasta el año 2013.

Quedan en la comarca momentos históricos, como la reciente clausura de la mina de As Pontes, que termina su ciclo de 50 años de carbón para transformarse en un lago artificial, o la inauguración de la autovía hasta la localidad. El 2007 también fue el año de la apertura y entrada en operación comercial de la regasificadora de Mugardos, que motivó fuertes protestas en la ría, y de la ampliación de Río do Pozo, que sitúa a Narón, y también a Ferrolterra, en la cabecera de las áreas industriales de Galicia.

Hubo también notas negativas, como la crisis de la ría por la contaminación o el olvido del tren a Caneliñas. Facetas negras de un año que se cierra con el fin del proyecto del edificio de la plaza de España y los inquietantes interrogantes sobre el futuro del astillero de Navantia Fene.