Parte de los funcionarios del Ayuntamiento iniciaron ayer protestas contra el gobierno bipartito de Ferrol. Cerca de las 11.00 horas, un nutrido grupo de trabajadores -integrado de forma mayoritaria por bomberos y policías- se concentró frente al Parador de Ferrol, donde esperaron la llegada de José Blanco, secretario de organización del PSOE, y del alcalde, Vicente Irisarri, a quien recibieron con pitos, gritos y pancartas de protesta. Cerca de las 12.00 se trasladaron a la plaza de Armas, donde continuaron con las movilizaciones empleando silbatos, gritos y petardos.
Las movilizaciones suponen la culminación de una escalada de tensión iniciada a principios de semana, cuando se hicieron públicas las tasas de absentismo laboral, que alcanzan al 26% del cuerpo de funcionarios. Esa cifra fue corroborada por el comité de empresa del Ayuntamiento y por fuentes del gobierno local.
El conflicto está lejos de solucionarse. Félix Fraguela, representante sindical de UGT, una de las centrales que se ha mostrado más beligerante por lo sucedido, afirma que las movilizaciones continuarán, por parte de esta central, «hasta que el alcalde rectifique en público». Fraguela se refería así a la carta enviada a los funcionarios en la que se les recordaba la prohibición de aceptar regalos de empresas, lo que ha sido interpretado como una acusación de irregularidades, y a las declaraciones del regidor acerca del absentismo laboral, que calificó de «problema formidable».
«Malestar generalizado»
Félix Fraguela afirma que el malestar es «generalizado» y subraya que a las protestas de ayer, en las que no se vieron siglas sindicales sino «sólo trabajadores del Ayuntamiento juntos», acudieron miembros de la CIG y de la Asociación Profesional do Concello de Ferrol, también «probablemente» de Comisiones Obreras.
La unidad de las centrales sobre este asunto es casi completa. La Asociación Profesional hizo público un comunicado en el que criticaba al gobierno por «usar os medios de comunicación para o noso desprestixo». También señala que los sindicatos no pueden «consentir que se criminalice ós compañeiros enfermos», en referencia al absentismo por baja médica, y que la nota informativa sobre la prohibición de recibir regalos es «un insulto» que «atenta» contra la «dignidad profesional» de los empleados municipales.
Comisiones Obreras, en otro comunicado, subrayó que el absentismo se usa «como arma arroxadiza, cuestionando a profesionalidade dos traballadores do Concello». La central también lamentó la «mala imaxe» de los servicios municipales que el conflicto está proyectando.
Rafael Aguirrebengoa, de la sección administrativa de CIG, afirma que la central prefiere no sumarse a las protestas todavía porque «os cauces de negociación [de las retribuciones] con el Concello aínda están abertos». También subraya que las reivindicaciones de la ?Policía Local en ese sentido «son xustas» y que el sindicato rechaza las «acusaciones» del bipartito en sobre el absentismo.
El «descontento y crispación sindical» se incrementaron, según UGT, al no presentarse varios concejales a la reunión convocada a las 13.00 horas de ayer. Según el sindicato, los representantes de los trabajadores esperaron hasta 45 minutos antes de marcharse. El edil de Persoal, Javier Galán, subrayó que la espera había sido mucho más corta y que, cuando bajó, los sindicalistas se habían marchado.
No hay fecha prevista para otro posible encuentro.