El acuerdo alcanzado con Abeconsa, que aún deberá ratificar el pleno, zanja una relación contractual iniciada a finales del 2004, cuando el anterior gobierno municipal (PP-IF) aprobó en solitario adjudicar a la empresa el proyecto para la plaza de España. En marzo del 2005, la constructora empezó a trabajar: ejecutó el túnel que une las avenidas de Vigo y do Rei (también salpicado por la polémica por lo angosto y sinuoso que es) y empezó a construir el famoso edificio de 21 metros. Con el cambio de gobierno llegó la orden de paralización de las obras por parte del nuevo bipartito (PSOE-IU), que ahora deberá elaborar un nuevo proyecto para la superficie de la plaza. Pero el proyecto contratado a Abeconsa fue una segunda fase de una primera actuación iniciada en el año 2002 por otro bipartito (BNG-PSOE) y que arrancó con la histórica retirada de la estatua ecuestre del dictador Francisco Franco. La plaza de España lleva cinco años patas arriba. Y los que quedan.