La llegada del nuevo gerente del Área Sanitaria de Ferrol podría traducirse en una «amplia renovación» del equipo directivo de la institución. Esa posibilidad fue citada ayer por varias fuentes próximas a José Ramón García, el médico de Narón que fue confirmado el lunes como nuevo responsable del área. García ya ha iniciado las gestiones para su toma de posesión y ayer se entrevistó con Alicia López, gerente de Procesos y directora en funciones del área en sustitución de Lourdes Buxaderas.
La posibilidad de que se produzca una amplia renovación en el equipo directivo del área no es vista con malos ojos entre las asociaciones de pacientes de la comarca. Todo lo contrario, cuatro presidentes de esas entidades ayer consultados se mostraron partidarios de «cambios profundos» en la dirección.
En ese deseo pesa el motivo aducido por Lourdes Buxaderas a la hora de presentar su dimisión: «Problemas personales». Esas palabras han sido interpretadas como prueba de la existencia de un conflicto interno en el seno de la dirección del Área. Es más, según varias fuentes Buxaderas tenía previsto hacer cambios en su gabinete, pero podría haberse visto sin apoyos suficientes para iniciar la crisis. Por lo tanto, la renovación impediría que se repitiesen las causas que la llevaron a dimitir.
Cabe recordar que la anterior dirigente de la sanidad ferrolana contaba con un amplio respaldo entre las asociaciones de pacientes, que aún ayer lamentaban su decisión de irse ya que «se estaban produciendo avances bastante importantes».
Otra de las causas citadas para explicar la dimisión de Buxaderas es que estuviese en desacuerdo con los próximos presupuestos previstos para el área.
En todo caso, la opinión mayoritaria es que se debe dar tiempo al nuevo responsable, José Ramón García, para que su proyecto produzca resultados «concretos». Los cuatro presidentes antes citados no dudaron ayer en exigir a la Xunta que se conceda «estabilidad» a la nueva dirección, para lo que sería necesario un respaldo «inequívoco» desde la consellería.
Inestabilidad permanente
El problema es la «permanente inestabilidad» de la administración sanitaria ferrolana, que ha tenido cuatro máximos responsables desde el 2004 (cinco contando a García). Pero, por si fuera poco esa cifra, subraya uno de los presidentes, «hay que acordarse de que a Buxaderas la había confirmado la conselleira en el cargo y, por lo que decían, tenían la 'máxima confianza' en ella. Y hay que acordarse del caso de Ramos (Juan José Fernández, predecesor de Buxaderas), al que confirmaron en el cargo poco antes de destituirle. Los precedentes no son como para fiarse, la verdad».
Por otra parte, desde las asociaciones de pacientes subrayan que «con cambios o sin ellos, el área sigue siendo enormemente deficitaria», por lo que subrayaron que la nueva dirección «debería continuar» en la línea marcada por su predecesora, que siempre se mostró «muy exigente con la consellería a la hora de solicitar más fondos y recursos para el área de Ferrol». Recuerdan, por ejemplo, las declaraciones de la anterior gerente en las que reconocía el déficit de facultativos y de otro personal sanitario en la comarca y, especialmente, en el Marcide.