El pleno presupuestario celebrado ayer en Neda no podía obviar la polémica, y el equipo de gobierno salió del mal trago como buenamente pudo para justificar la aprobación de las primeras cuentas en muchos años que salen dentro de plazo. Sobre los «sueldos», el alcalde de Terra Galega, José Ignacio Cabezón, pidió a la oposición que no hiciese «demagoxia» sobre el asunto. Y, ni corto ni perezoso, recordó que «aquí vimos a traballar todo o día, e non como os de antes». Alegó que no se ejecutó antes la subida porque querían, dice, «demostrar aos cidadáns que facemos cousas».
Reconoció Cabezón que «é unha medida pouco popular», pero aseguró que su grupo trabajará en consecuencia y, agregó: «Despois, o pobo, que nunca se equivoca, nos dirá se seguimos aquí ou non». Los presupuestos se aprobaron con los votos en contra de PSOE, BNG e IU, sí, pero antes hubo que escuchar comentarios del tipo de «penso que está un pouco alterado», o «señor alcalde, está vostede entrando en terreo perigoso».