Un seminario enseña a gestionar proyectos de I+D+i

La Voz

FERROL

Unas veinte personas asisten al taller seminario sobre I+D+i que comenzó ayer en la sede de Ferrol del Colegio de Ingenieros Navales y Oceánicos (COIN), en su sede de la avenida de Vigo. El grupo mayoritario lo forman ingenieros navales e industriales pero también son alumnos dos profesores de la Unidade da Coruña, administrativos y un licenciado en Biblioteconomía y Archivos. A todos interesa la materia del seminario, que tendrá continuación hoy y seguirá la semana próxima con la intervención de un panel de expertos.

El taller está dirigido por Francisco de Bartolomé, miembro del COIN y ex director de I+D en la antigua Astano y, por tanto, gran conocedor e impulsor de todo lo relacionado con la investigación y desarrollo en la industria y universidad.

De Bartolomé considera que es muy importante para la empresa, la universidad o cualquier organismo interesado en investigación el fijar la estrategia para sistematizar luego los criterios de acuerdo con las directrices fijadas en la norma UNE 166002, que regula los caminos para gestionar las ayudas correspondientes.

Propiedad intelectual

«Todos estos aspectos son muy importantes, como lo es también la vía para registrar la propiedad intelectual de los proyectos», subrayó Francisco de Bartolomé.

Las ayudas internacionales deben considerarse porque la Unión Europea dedica cada vez más recursos para proyectos de I+D+i. La alianza entre la universidad y la empresa es, igualmente, una pieza fundamental para conseguir financiación porque algunos de los programas europeos así lo exigen.

Aunque en aspectos más concretos del programa europeo hablará la próxima semana en el seminario el ferrolano Xavier Alcalá, designado por la Xunta para su oficina gallega en Bruselas dedicada a esta materia. El COIN lleva tres años organizando este programa de formación sobre proyectos de I+D+i, lo que indica el interés especial que tiene el colegio en el fomento de todo tipo de iniciativas de innovación y desarrollo. En ocasiones, subrayan los organizadores, el desconocimiento de la normativa o de los propios programas nacionales y europeos es la causa de que queden parte de los presupuestos sin invertir.