El Numancia de Soria, el Sporting de Gijón y el Racing, que han sumado 10 puntos lejos de casa, ocupan el 1º, 2º y 3º puesto, respectivamente, de la clasificación de la Segunda División si tan sólo se tuvieran en cuenta los partidos que se disputan fuera. Los tres equipos han sumado los mismos puntos, diez, aunque el Racing sería tercero por la diferencia de goles. El Numancia anotó 11 tantos y recibió 4; el Sporting marcó 9 y encajó 4, mientras que el Racing marcó 6 goles pero sólo encajó 2 tantos.
Si fuera por los números fuera de casa, los ferrolanos, al igual que Numancia o Sporting serían considerados como firmes candidatos a luchar por el ascenso a la Primera División.
El hándicap del equipo ferrolano es que cojea en casa. En la clasificación que se hace con los partidos disputados en casa, el Racing ocupa el puesto 18º, es decir, al borde de las plazas que llevan al descenso de categoría, que ocuparían Las Palmas, Xerez, Poli Ejido y Albacete.
En su estadio de A Malata, en donde un equipo humilde como el Racing, debería de ser especialmente fuerte, no se ha dado la talla. Se han disputado cuatro encuentros con un balance de una victoria, un empate y dos derrotas. Es decir, de los 12 puntos que se han puesto en juego sólo han conseguido 4, se han dejado escapar 8 puntos.
Además, el equipo en casa sólo ha podido anotar 6 tantos y recibió siete. Todo un contraste con los dos goles que se han recibido lejos de casa.
Al margen de los números, la imagen de los racinguistas ha sido la de un equipo irregular. Se puede tener mala suerte o sufrir un mal arbitraje, aunque buena parte de los errores del Racing en casa han llegado por falta de concentración o por iniciar los partidos excesivamente relajados, un hecho injustificable para un equipo que busca la permanencia y que se tiene que dejar la piel en el campo.
El Racing sólo ha sumado 4 puntos de los doce últimos puestos en juego, aunque sigue en la zona alta de la clasificación merced a su extraordinario arranque liguero. Lo peor es que ahora llegan por delante partidos complicados, Hércules, Real Sociedad, Celta, Nástic de Tarragona o Málaga. Los ferrolanos tendrán que jugar especialmente concentrados para sacar algo positivo en estos partidos.
La permanencia
La permanencia en Segunda División casi siempre ronda los 50 puntos, lo que significa que a los ferrolanos les faltan 36 para asegurar la permanencia.
En la primera temporada de los Veiga al frente del Racing, el equipo firmó una primera vuelta excelente con 31 puntos, parecía todo hecho ya que bastaba con hacer 19 en la segunda vuelta de la competición. Sin embargo, el equipo entró en un bache, al final se acabaron vendiendo partidos, como el jugado en casa del Ciudad de Murcia, y el equipo acabó sufriendo por la permanencia.
Es un ejemplo claro de que la Segunda División es muy dura y nadie se puede relajar ni dar un partido por perdido. Los ferrolanos han comenzado muy bien, suman ya 14 puntos en los ocho primeros partidos de liga, que está muy bien, aunque no garantiza nada.
Ahora mismo el equipo está a ocho puntos de la primera plaza de descenso, que ocupa el Granada 74 con 6 puntos. Eso significa que un par de malos resultados seguidos en los próximos compromisos, podrían enviar al Racing a la zona de peligro en la clasificación.