La empresa invierte 275 millones de euros en el proceso de transformación de la central eléctrica
16 oct 2007 . Actualizado a las 02:00 h.La central térmica de Endesa en As Pontes es desde ayer menos contaminante, al acoplar a la red un nuevo grupo productivo que utiliza un carbón que genera menos emisiones a la atmósfera al producir electricidad. Con este hito, la planta ha culminado el proceso de transformación de tres de sus cuatro grupos, de forma que únicamente uno de ellos aún utiliza una mezcla de carbón de importación y de la hulla subituminosa que extrae de su mina a cielo abierto, más contaminante que el mineral que compra en otros países.
No obstante, Endesa enfila ya el fin del proceso de transformación de sus cuatro grupos, puesto que el último se someterá a reforma a partir de enero del próximo año, coincidiendo con el cierre de su mina. La eléctrica que preside Manuel Pizarro destina 275 millones de euros a este proyecto, que recortará sustancialmente las emisiones a la atmósfera. Según ha informado la compañía, una vez que los cuatro grupos únicamente quemen carbón de importación -procedente fundamentalmente de Indonesia y Estados Unidos- la planta dejará de emitir un millón de toneladas de CO2 y 1,7 millones de cenizas. Además, rebajará en un 95,5% el azufre y en un 54,5%, las partículas.
Además de la reforma de los cuatro grupos productivos, la compañía ha tenido que sustituir un gran número de elementos de la caldera y de la turbina, además de emprender una modernización general.
La central pontesa es la mayor planta térmica de carbón del país, que satisface el 5% de la demanda eléctrica nacional.
Los procesos de modernización llevados a cabo hasta el momento para mejorar la eficiencia productiva y medioambiental de la planta han permitido que la terminal emitiese el pasado año la mitad de azufre que el que lanzaba a la atmósfera hace un cuarto de siglo.
A medida
La compañía asegura que la adaptación de su central se ha llevado a cabo con un proyecto «a medida, adaptada a las singularidades de la central». La experiencia acumulada en la transformación de los dos grupos anteriores le ha permitido reducir en diez días el tiempo inicialmente programado para la realización de la reforma del tercero.
La transformación del tercer grupo ha generado 750.000 horas de trabajo, que han repercutido mayoritariamente en las empresas auxiliares de la comarca, a las que ha generado puntas máximas de ocupación para un millar de operarios.
Con la transformación, Endesa ha prolongado en 25 años más la vida de su central.