El Ayuntamiento establecerá a partir del próximo año un proyecto pionero en la ciudad que bajo el nombre Espello Solidario propiciará la colaboración directa del Concello en programas de ayuda al desarrollo en países pobres. Esa iniciativa, cuya dotación económica se incluirá en los Presupostos del 2008 ahora en elaboración, supondrá la elección de un municipio de un país pobre (africano o americano, principalmente) con el que se establecerá un programa regular de ayuda: económica, sanitaria, de intercambio... «Servirá además como modelo educativo para los escolares y para demostrar que se puede cooperar directamente con otros pueblos», explicaba ayer Beatriz Sestayo, responsable del área de Benestar Social, que tiene las competencias en materia de solidaridad.
Esta iniciativa se incluirá en el primer Plan Municipal de Solidariedade que prepara el departamento que dirige la edil socialista. «Es un campo en el que está todo por hacer, porque la cooperación del Concello hasta ahora se limitaba a una aportación el Fondo Galego de Cooperación [6.000 euros]», agregaba la concelleira socialista.
Ese plan detallará, por ejemplo, dos premios en reconocimiento a empresas y entidades solidarias, un registro de organizaciones, una red de voluntariado o el compromiso de llegar a destinar el 0,7% de los presupuestos a asuntos de cooperación durante este mandato. Hoy no se llega al 0,02%. Esas ideas se las trasladará Sestayo el martes a la directora xeral de Cooperación de la Xunta.