Un mercado joven y en expansión para una dársena que empieza

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FERROL

ferrol | La instalación de una o muy posiblemente dos plantas de biodiésel en el puerto exterior permitirán a la Autoridad Portuaria abrir el camino de la tantas veces citada diversificación de tráficos y mercados. Caneliñas recepcionará el carbón de Endesa y el clinker de la firma COP, que ya llegaban al puerto interior, por lo que el biodiésel constituye una novedad en el tipo de graneles con los que trabaja la dársena. Al proceso de diversificación contribuirá también la terminal polivalente de Pérez Torres para contenedores, de la que todavía no se ha empezado la construcción y se desconoce la fecha definitiva de entrada en funcionamiento.

Los combustibles ecológicos tienen además una ventaja: todo el transporte se realizará, al menos en un principio, por mar. Esa circunstancia permitirá a Infinita y a Entabán sortear los posibles retrasos en infraestructuras como el ferrocarril o el acceso por carretera al puerto.

Se trata además de un mercado de futuro y en expansión. Potencias como Estados Unidos o Brasil estudian ya fuertes incrementos en la producción de biocombustibles, y de las plantaciones de vegetales para obtenerlos, ya que permitirán reducir la dependencia del petróleo y otros combustibles fósiles.

Esa transformación de la producción agrícola difícilmente se producirá en la zona de Ferrol, según señalaron ayer fuentes del sector. Para la producción de biocombustibles se emplean cultivos a los que el clima gallego no es «especialmente favorable», con la excepción de la colza. Aún así, el sistema agrícola gallego por tradición, el minifundismo, «no es especialmente adecuado para ese tipo de cultivos». Es «una lástima» porque «producir en la zona abarataría los costes finales del producto».