El mito de la batalla de Brión

Francisco Varela FERROL

FERROL

ARI GARCÍA

Análisis | Historiadores españoles y británicos aproximan posiciones Hasta Napoleón arengó a sus tropas en Marengo hablando de «valientes ferrolanos» que habían derrotado a los británicos: luego vino la versión romántica de la historia

07 jul 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

?l coloquio internacional de historiadores celebrado hasta ayer en Ferrol ha servido para que los especialistas en la materia de España e Inglaterra acercasen posiciones respecto a la célebre batalla de Brión. Tanto el capitán de navío Santiago González-Llanos, director del Museo Naval local, como el profesor Nicholas A. Rodger, de la Universidad de Exeter del Reino Unido, coinciden en que la pretensión inglesa, al desembarcar en Doniños en agosto de 1800, era un coup de main , es decir, dar un golpe de mano. Rodger sostiene que la fuerza expedicionaria reembarcó sin apenas enfrentarse porque no había seguridad en el estado del tiempo y de la mar, el almirante John Borlase Warre estaba enfrentado al general que mandaba las tropas y ambos tenían órdenes de no sacrificar efectivos porque Inglaterra estaba escasa entonces de soldados. Otros especialistas atribuyen la decisión británica a que carecían de espías en Ferrol y mapas adecuados sobre sus fortificaciones interiores. La noticia La noticia del hecho tuvo tratamiento diferente: en Inglaterra se debatió y contrastó en el Parlamento, pero en España su difusión fue bien distinta. Un periódico de Madrid habló de miles de bajas causadas a la Pérfida Albión y el mismo Napoleón (entonces aliado de España contra el Reino Unido), arengó a sus soldados antes de la batalla de Marengo exortándoles a que imitasen a «los valientes ferrolanos». Había hecho caso a su embajador, que le transmitió la exageración de Madrid. Comenzaba la versión romántica de la historia que se prolongó hasta 1968 cuando el militar ferrolano Guillermo Escrigas publicó su Ferrol heroico que hablaba de desbandada británica y luchas cuerpo a cuerpo desde A Cabana a San Felipe, «a esto había descendido aquel brillante ejército (británico)». Escrigas concluía su opúsculo solicitando un monumento a los héroes de Brión que se levantó, una década después, en el baluarte de San Juan. En el otro polo de la versión está el libro del ferrolano Rodrigo Ramos Ardá, que tradujo gran parte de los documentos británicos sobre el evento que concluye: «Toda la documentación confirma la teoría de que el ataque sólo pretendía destruir las instalaciones navales y la flota, pero no convertir Ferrol en un nuevo Gibraltar, como se ha venido sosteniendo». Las coplas A pesar de todo, el mito, una vez aclarado el episodio bélico por los expertos, es el sostén adecuado para la celebración que cada año lo conmemora. ¿Cuántas fiestas no nacen de fenómenos como el de Brión por toda Europa? En Ferrol, dada su tradición cantora, llegó a las coplas populares: «¿Qué es aquello que aparece/ en lo alto de la Graña?.../ Son los ingleses que quieren separar Ferrol de España». Y, esta otra: «Castillo de San Felipe/ prepara tu artillería / que se acercan los ingleses/ por la boca de la ría». Porque una cosa es la ciencia y otra la fiesta, que debe seguir.