Crónica Inundaciones, botellones, goteras... ?El centro aresano Conde de Fenosa ha ?sido noticia ya muchas veces, y padres y maestros no se cansan de pedir soluciones
20 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.En el último año, el colegio de Infantil a Secundaria aresano Conde de Fenosa ha pasado todo tipo de calamidades. Bueno, en realidad fueron los alumnos y sus maestros los que sufrieron inundaciones, goteras, falta de espacio... y ahora, suciedad. Los usuarios del centro llevan meses peleando con el Concello de Ares para que resuelva una situación de la que se responsabiliza a la administración local: la falta de limpieza en el patio exterior del colegio. Sin embargo, según palabras del director, lo único que acertó a decir el anterior alcalde es «que o limpe o conserxe». Mientras tanto, una madre reconoce que la situación está alcanzando tal punto de gravedad que «la suciedad nos come a los niños», y agrega temer por la salud de su hijo. Tanto los padres como la dirección del centro conservan decenas de fotografías con las que denuncian la situación: «Las papeleras rebosan de la basura acumulada, en el patio en el que juegan los niños hay un gran charco en el que lo pasan bomba los pequeños lavándose las manos, el acceso a las aulas de los niños está lleno de desperdicios...» Además, la situación se ve agravada por la celebración de botellones nocturnos durante el fin de semana en el patio del recreo. Botellas, envoltorios y hasta preservativos aparecen cada lunes en el recinto. «Un día recollemos unha botella de lixivia», dijo hace meses el responsable del centro, José Freire. Focos de infección El paisaje desolador con el que se encuentran los padres les lleva a pensar seriamente en retirar a sus hijos de un centro en el que este curso registró una matrícula de 466 alumnos y un cuerpo docente de 49 profesionales. «Tenemos el colegio lleno de focos de infección», dice una madre preocupada por su vástago. Hasta los gatos entran a buscar comida entre la basura acumulada, cuenta la misma persona que apostilla: «Me parece increíble que en los tiempos en los que vivimos tengamos que pedir que se limpie un colegio cuando lo normal es que se hiciera todos los días». Ahora, los pequeños se irán de vacaciones y dejarán de jugar en los charcos de lodo y con todo tipo de deshechos. Pero la mayor preocupación de los padres es que la situación se prolongue una vez que los pequeños vuelvan a la escuela, al final del verano. Caso similar Hace escasamente una semana, padres y profesores del colegio Unión Mugardesa denunciaban públicamente la suciedad acumulada en el patio exterior del centro. Al parecer, el conserje era el encargado de recoger el patio a diario, según se estipuló en su contrato con el Concello de Mugardos. Sin embargo, la sustitución por baja laboral del titular de la plaza desencadenó un enfrentamiento entre el Ayuntamiento y el conserje sustituto. A raíz de la celebración de botellones durante los fines de semana en el recinto, el nuevo conserje se negó a recoger los restos de botellas al considerar que la limpieza del exterior no figuraba entre sus tareas contractuales.