Crónica La norma en vigor regula desde los acelerones hasta el bullicio en la calle. Y del cumplimiento dependen los permisos para usar las casas nuevas
17 jun 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Pruebe a conducir por las calles de Narón forzando las marchas del coche o sin tubo de escape. Otros desafíos, en horas nocturnas, son, por ejemplo, hablar en voz muy alta, dejar que el perro ladre o poner esa lavadora que tiene un centrifugado de escándalo a la hora en que se supone que los vecinos duermen. Si se enteran en el Concello, o lo denuncia alguien, o lo ve la Policía Local, las autoridades de la concejalía de Medio Ambiente podrían dejar caer sobre usted todo el peso de la ordenanza de ruidos. Es éste un documento de 28 páginas en el que se ha tenido en cuenta hasta el ruido que producen los aficionados al bricolaje. Pero mejor será ir por partes. La jornada se divide en dos tramos: de 8 a 22 horas, diurno, y el de 22 a 8, nocturno. La normativa distingue entre el lugar donde se emite el ruido y el punto donde se percibe. Al levantar un nuevo edificio, los aparatos como elevadores o refrigeradores de aire, las cañerías o la transformación de la electricidad han de ir aislados. Al terminar la obra, el Concello hará una inspección, de la que dependerá la licencia de primera ocupación. En obras en vías públicas, ninguna máquina pasará de los 90 decibelios y, si resultara imprescindible, sólo se usará unas pocas horas al día. Tráfico La ordenanza prohíbe el llamado «escape libre», forzar las marchas de los coches o realizar aceleraciones innecesarias. El uso de bocinas en zona urbana se restringe a situaciones de urgencia. Incluso la carga y descarga de mercancías deberá hacerse de forma que «el ruido no resulte molesto». Los sonidos producidos en parques o plazas deben mantenerse «en los límites que exige la convivencia ciudadana». Por la noche, queda prohibido cantar, gritar o dar voces por la noche, así como hacer bricolaje y que la tele esté muy alta. No se puede usar megafonía y si se coloca una alarma en casa, hay que avisar a la Policía Local. Inspecciones El Concello puede realizar una inspección por sorpresa o porque se lo ha pedido algún ciudadano. En las áreas residenciales, docentes o comerciales, y en el interior de las casas, establecimientos o cualquier otro inmueble, no se debe pasar de 50 decibelios de día ni de 40 de noche. En el exterior, la relación es 60/50. Cerca de edificios de uso sanitario, la emisión diurna no pasará de 45 dB y la nocturna, de 35. La emisión externa será de 55/45. En parques industriales, en el interior de edificios, el tope es 65/60 y al aire libre, 75/70. En el interior de viviendas, en áreas residenciales, el ruido percibido no puede superar los 40 dB de día o los 30 de noche. En zonas comerciales, sea dentro o fuera de los locales, el máximo es 50/40. En zonas sanitarias, el ruido que se escuche en el interior de inmuebles será de 35 de día y 25 de noche. En el exterior, 45/35. A los colegios no deben llegar más de 45 dB de día y 35 de noche. En el entorno del inmueble, los topes son 50/40. En barrios industriales, el sonido, dentro o fuera no pasará de 65/60. Sanciones Las faltas leves , como exceder hasta en 5 decibelios el tope máximo, se castigarán con multas de 60,10 a 750 euros. Es infracción grave superar la norma entre 6 y 15 dB y «vulnerar expresamente» los requerimientos municipales para cambiar de actitud, además de circular con escape libre, negarse a una inspección o reincidir en dos faltas leves en dos meses. Se pagará de 750 a 1.500 euros. Las faltas muy graves se cometen cuando se superan los niveles máximos en más de 15 decibelios o si se incurre en dos infracciones graves antes de dos meses. La multa irá de 1.500 a 3.000 euros.