La Mirilla
29 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Las nubes grises, tozudas ellas, todavía se hacen las remolonas. No se quieren marchar. Pero ayer al mediodía, en Chanteiro, ya olía a verano. Sería por las flores, el aroma a mar o tal vez por las jóvenes en bikini y pantalón corto que bajaban en tropel hacia la playa desde la iglesia de La Merced. Allí se celebró, como cada año por estas fechas, el tradicional Voto de Chanteiro , una costumbre religiosa con la que los vecinos de Ares y Mugardos agradecen a la Virgen de La Merced que les librase de la mala meiga de la peste allá por el siglo XV, después de que los ruegos a San Roque y San Andrés no diesen resultado. Y allí trasladamos ayer nuestra Mirilla para no perder detalle. Primero hubo misa. Después sacaron a la Virgen en volandas para hacer el paseo alrededor de la iglesia. Y a continuación llegó la fiesta: empanada, vino y agua para todos. Niñas de apenas un metro de estatura bailando la muñeira y viejas glorias contando a las nuevas el origen de la costumbre. Entre ellas se encontraba, por ejemplo, María del Carmen , una vecina que se sabe al dedillo la historia del Voto gracias a su abuela María, «que era una enciclopedia andante». O Dolores Monteagudo , que cada año peregrina a Chanteiro para encomendarse a la virgen, aunque confiesa que le gusta más la romería de La Merced, que se celebra en la misma ermita, pero el 24 de septiembre. «Ésa la celebramos sólo los de Ares y es más tradicional; hay misas durante toda la mañana, desde las nueve hasta la una», aclara María del Carmen a su lado mientras enciende una vela en la iglesia. Fuera, la música de los gaiterios sigue sonando. Y los niños continúan moviendo los pies al ritmo de la muñeira. Con ellos nos despedimos de Chanteiro. Los que también están de celebración son los miembros del Toxos e Froles , que a lo largo de todo este mes conmemoran con diferentes actos el 93 aniversario del coro. Ayer quisieron echar la vista atrás para rendir homenaje a los fundadores de la institución, Manuel Lorenzo Barja y Luis Amoro Soto , con una sencilla ofrenda floral ante sus tumbas, en el cementerio de Catabois. También recordaron a todos los miembros del coro ya fallecidos y, en especial, a Carmelo González Rodríguez , quien consiguió mantener viva la llama del Toxos e Froles durante la guerra civil y la posguerra. Los actos conmemorativos continúan esta tarde (20.00 horas) en la sede de la institución, donde Siro López hablará sobre la obra de Picasso con motivo de la exposición que el dibujante ferrolano ha dedicado al autor del Guernica y que estos días se puede ver en la sala del Toxos. Y hoy terminamos La Mirilla haciendo examen de conciencia. ¿Apagamos las luces de casa cuando no las necesitamos? ¿Gastamos únicamente el agua que nos hace falta? Si la respuesta a estas preguntas es no, debemos pararnos a pensar. Fue lo que ayer recomendó en el campus Ramiro Barrio Gómez , doctor en Química, ingeniero técnico industrial y licenciado en Farmacia, quien acudió a Esteiro para impartir una charla sobre el cambio climático, dentro de la programación del ciclo de la Cátedra Caixa Galicia, que coordina Alejandro García del Valle . Barrio advirtió de que, si no cuidamos el planeta ni reducimos las emisiones a la atmósfera, el cambio climático tendrá efectos nada deseables, como, por ejemplo, olas inesperadas de frío y calor o migraciones de mosquitos procedentes de zonas más cálidas. «Estos insectos podrían transmitir enfermedades para las que ni nuestro organismo ni la administración están preparados», nos contaba Barrio poco antes de su conferencia. ¿La solución? «Para prevenir estos efectos todos debemos colaborar: las industrias, reduciendo sus emisiones, y los ciudadanos, tomando medidas para no derrochar energía», dice Barrio. Y más nos vale hacerle caso.