En el registro de un piso hallaron sólo pequeñas cantidades de hachís Una chica detenida en la operación atacó a los agentes con un cuchillo de cocina
09 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?a policía llevó a cabo el pasado martes un registro en una vivienda de la zona de Esteiro pero apenas se halló droga alguna en el inmueble, que era el objetivo de la operación. Ha ocurrido lo mismo en las últimas operaciones. La redada se llevó a cabo sobre las seis de la tarde en un primer piso de la calle Álvaro Cunqueiro, situada cerca del colegio público de Esteiro. Los policías iban acompañados del secretario del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 3 de Ferrol, órgano que dictó la orden de entrada. Se trata de un piso situado en la primera planta de uno de los edificios de la zona, ocupado por A. M. V. y sus dos hijos. El mayor de ambos, una chica adulta, atacó a los agentes con un cuchillo que había cogido en la cocina de casa cuando los policías reunieron a todos los moradores en el salón de la vivienda. Ella se deslizó hacia la cocina y se hizo con el cuchillo. El delito Éste parece ser el hecho más grave por el que puede ser acusada de un delito de atentado al atacar a los inspectores en acto de servicio. Porque lo que es el resultado de la operación es casi nulo. Apenas dos pequeñas dosis de hachís fueron localizadas en el registro de la vivienda. Tanto por la escasas cantidades como por el tipo de estupefaciente, de los considerados por las leyes penales como de los que causan menor daño que otros a la salud humana, el asunto no pasaría de una acción fallida si no se produjese el supuesto delito de atentado. El segundo hijo, un adolescente de 14 años, también ofreció resistencia pero no tan violenta como su hermana. En la vivienda también se encontraba uno de los integrantes de la banda detenida la pasada semana por robos en locales sociales, bares y cafeterías. Este joven estaba con su novia. En libertad Durante la mañana de ayer, los únicos detenidos en la redada, el padre y la hija, fueron puestos a disposición del Juzgado de Instrucción y Primera Instancia número 4, que inició la guardia semanal. Ambos quedaron en libertad tras prestar declaración. El padre se había negado a declarar en la comisaría a pesar de contar con asistencia letrada del abogado de oficio. También durante el registro estuvo presenta un abogado.