Análisis | La implicación de las empresas locales en los debates sobre el sector
05 may 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?l pasado noviembre tuve la oportunidad de asistir a las primeras jornadas internacionales del sector naval celebradas en Ferrol y organizadas por el clúster del naval gallego y este último 15 de marzo puede repetir la experiencia en las segundas jornadas organizadas por la misma entidad y celebradas en la ciudad de Vigo. Una de las cuestiones abordadas fue el modelo de relación entre el astillero y la industria auxiliar y, en mi opinión, aún tratándose aspectos muy interesantes, se quedó sin abordar un aspecto fundamental. A nadie se le escapa que después de las últimas reconversiones en el sector naval, y fundamentalmente después de dar por concluida esta última del año 2005, el papel que desempeñaba la empresa principal ha quedado minimizado dada la dependencia, en algunos casos total, que la empresa motora tiene de la cada día más fuerte empresa auxiliar. Esta fortaleza de la industria auxiliar no viene dada por su crecimiento cualitativo ni cuantitativo, sino por el debilitamiento de la empresa principal debido a su descapitalización humana y consiguientemente profesional. Entiendo que en un futuro inmediato las empresas (principales y auxiliares) tendrán que reconsiderar el espacio que ocupan actualmente y adecuarlo a los nuevos tiempos, así como a las nuevas necesidades del mercado. Caso finlandés Sin duda, una de las participaciones más gratificantes fue la del finés Henrik Nordell, en cuya intervención explicó como en Finlandia trabajan hoy tres veces más empleados en la construcción naval -que no en los astilleros-, que hace veinte años gracias a la externalización de tareas. Al mismo tiempo han solucionado problemas de empleo en diferentes zonas del interior del país. En este caso concreto de Finlandia, estamos ante el modelo actual de construcción europeo, que apuesta por externalizar al máximo las distintas actividades que se necesitan para la construcción de un buque, en clara contraposición con el modelo asiático, que opta por reunir dentro del astillero todo lo necesario para la construcción. Se trata de algo similar a lo que acontecía en España en años pasados. Interesantes resultaron también las intervenciones de Ruud Schouten analizando el proceso sufrido en Holanda y la del italiano Livio Marchesini desarrollando lo ocurrido en Italia, principalmente en los astilleros Fincantieri, si bien estos procesos ya nos resultan más conocidos y familiares por la similitud con lo acontecido en nuestro país. En lo fundamental, estos modelos se caracterizaron por las prejubilaciones y por la implantación en otros segmentos. Como colofón quiero expresar mi preocupación por la actitud del empresariado ferrolano ante el sector naval, que cuando tiene la oportunidad de asistir a eventos no va. Sólo dos empresarios de los 38 que en Ferrolterra están asociados a Aclunaga demostraron preocupación y sensibilidad ante los problemas de esta industria. Sin embargo, sorprendido me quedé al ver la masiva participación del empresariado vigués así como del apoyo político demostrado a tenor de la presencia de las diversas personalidades que por el centro de Ifevi desfilaron a lo largo de la jornada en cuestión. Espero y deseo como ferrolano que soy que el sentido común aflore, sobre todo en nuestros empresarios para bien de Ferrolterra y como no, de ellos mismos. Jesús Varela Rivas