A la zaga del primer humo

Luís A. Núñez FERROL

FERROL

En directo | Una jornada de vigilancia Prismáticos en mano y equipados con el material necesario, ?los voluntarios se apostan en grupos en lugares estratégicos. Su función consiste en detectar el fuego antes de que se propague

28 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.

Son las diez de la mañana. Un grupo de personas de todas las edades se reúne en frente al Concello de Fene. «Quedamos aquí porque é máis fácil para reunirnos», explica Manuel Allegue, uno de los coordinadores del grupo. Media hora más tarde, unos quince voluntarios se trasladan a la sede del equipo, en donde reciben instrucciones técnicas sobre el trabajo que van a realizar. Poco después, el equipo está en marcha. Dos todoterrenos del servicio de voluntariado de Vicepresidencia transportan a los participantes en el programa hasta un punto cualquiera de O Forgoselo. Se trata de una jornada atípica. En un día normal de vigilancia el todoterreno iría repartiendo grupos de tres en tres en distintos lugares. El grupo va hoy junto. Parte de los participantes son ya veteranos. «Yo llevo dos semanas», dice uno. Y es todo un experto. Es el primero en coger los prismáticos mientras Manuel, el coordinador, explica a los nuevos del grupo cómo orientarse o dar su posición en el caso de detectar un incendio. Fernando, de Cedeira, y Conchi, de Neda, son dos de los más antiguos del grupo. «Apunteime coa chamada do ano pasado e estiven apoiando ás brigadas e na reforestación», dice ella. «Tamén é unha pena ver todo queimado», apunta él, que se unió para aportar su grano de arena y tratar de evitar los paisajes desoladores provocados por el fuego. Lo más importante es «deixarse ver» y hablar con los oriúndos para que sepan que están ahí. «Se hai un incendio, avisamos en nos retiramos», dicen. Para apagarlo están los profesionales.