Barrio a barrio | Caranza Con sus más de 15.000 habitantes es el vivero demográfico de la ciudad; fue una zona dormitorio y le queda impulsar el comercio, pero dispone de potentes infraestructuras culturales
14 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?Qué sería Ferrol sin Caranza? Sin ánimo de ser catastrofistas, sería una ciudad mucho más pequeña y envejecida. Con sus alrededor de 16.000 habitantes, según la asociación de vecinos, Caranza es el músculo y el pulmón de Ferrol. «Todo está mucho más tranquilo que hace años», asevera Toñi. Ella y su hija Ana visitaban ayer el mercado del barrio acompañadas de sus nietos. Toñi habla claro: «Las aceras están fatal, hay zonas mal iluminadas y las calles están muy sucias. ¡Y veremos cuándo hacen el centro comercial que llevamos ya veinte años esperando y el mercado se está quedando sin vida!». Su nieto, un chaval pequeño con pendiente, la interrumpe: «Abuela, ¿no estaremos pidiendo mucho?». «¡Que va!», contesta ella. El barrio «está muy tranquilo», señalan madre e hija. Nada que ver con hace unos años, cuando a Toñi le «robaron el bolso a tirones» y le causaron un esguince. Tras 30 años en Caranza no parecen tener ganas de mudarse. «La verdad es que ha subido mucho en algunas cosas -señalan-, los paseos por ejemplo son muy bonitos». Desde la azotea de la Torre uno de la Avenida de Castelao, a quince pisos de altura, Jorge Juan Fernández, presidente de la comunidad de vecinos contempla Ferrol y Caranza. «Para mí es un gran dormitorio», afirma. Sigue yendo al centro «para casi todo», por lo que le gustaría que construyesen el centro comercial, pero no se mudaría. «Esto es muy tranquilo, aparcas tranquilo, duermes tranquilo, comes tranquilo...», insiste. También ampliaría el horario de autobuses hasta más allá de las 10.30 y que el que llega al Marcide trabajase el domingo. Con todo, se le ve encantado con Caranza, «mi barrió desde siempre, desde que nací». En el mercado, Antonio, empleado de la ferretería Outeiro, echa de menos que abran más comercios. «No sé el porqué, quizá por miedo a que fracasen o por escasez de locales, pero al barrio le faltan muchos comercio», explica. Para él, lo mejor del barrio es el paseo marítimo y la playa, «que está llena de gente, y no sólo de Caranza, también viene gente de Ferrol». En esa tranquilidad que citan casi todos los vecinos, y que ha alcanzado el barrio con los años, ha tenido mucho que ver la asociación de vecinos. María del Pilar Mapi Venancio es su presidenta. «Necesitamos imperiosamente un centro de ocio y comercial y la guardería municipal -señala-, pero ¡claro!, entre dimes y diretes políticos los dos están parados». La presidenta cree que «hay que agradecer al concejal de Obras muchas intervenciones en calles», pero eran «proyectos pequeños» y Caranza necesita «iniciativas ambiciosas» como «aparcamientos en el auditorio y el conservatorio, y una zona de esparcimiento». Mientras, seguirá disfrutando «de la playa, la tranquilidad y el paseo» del músculo de Ferrol.