La Mirilla
09 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.La Semana Santa de Ferrol sube como la espuma, y parece que no tiene tope. Las celebraciones de este año fueron todo un éxito de organización y de público. Lo decía ayer el secretario de la coordinadora de cofradías, Fernando Iguacel, que coincide con la presidenta, María del Carmen Arcos: «Llevo trece años en esto, y nunca había visto tanta gente. Creo que ha sido un gran éxito y, aunque todavía habrá que esperar para saber cuánta gente ha venido, las impresiones son muy buenas». Lo bueno es que la Semana Santa crece, y lo hace sobre una base sólida y material. La llegada de miles de visitantes no se debe a un incremento de la publicidad, «hemos hecho la misma que otros años», sostiene el secretario. Al contrario, tiene su origen en la «mejora del patrimonio, en los nuevos tronos, las nuevas imágenes y en la inversión de las cofradías», dirigidas por Juan José Castro (Dolores), Jesús Sueiras (Angustias), José Manuel Hevia (Orden Tercera), César Carreño (La Merced) y Antonio Loureiro (Santo entierro). También, por supuesto, en el trabajo «casi clandestino de muchas personas», que tienen que llevarlo a cabo de noche para compaginarlo con el que les permite mantener a sus familias. Y también, volvemos a la publicidad, con el «boca a boca» y la fama que año tras año han ido adquiriendo las celebraciones en toda Galicia y en el exterior. «Cada vez viene más gente de fuera», indica Iguacel, que se muestra muy optimista con el futuro de la fiesta y señala que el éxito de la última Semana Santa «es un triunfo colectivo, un triunfo de todos: de las cofradías, de los ciudadanos, de los medios de comunicación. De todos los ferrolanos». Junto al éxito de la Semana Santa es imposible evitar hablar de Equiocio. El Salón del Caballo dirigido por los hermanos Ana y Federico Pérez Lago alcanzó los 55.000 visitantes y su décima edición. El certamen y la Semana Santa no compiten, se complementan y el mejor ejemplo es el parejo incremento de los asistentes. Ambos acontecimientos tienen atractivos para todos los gustos. En Equiocio triunfaron los jinetes portugueses, pero también la organización y los patrocinadores, que respaldan un proyecto aupado por la emoción de las competiciones deportivas. El regalo de La Voz Y muchos de los visitantes del Salón del Caballo se llevaron un recuerdo imborrable, no sólo en su memoria, también en el papel. En total, más de 6.000 personas se llevaron una primera página de La Voz de Galicia con su efigie impresa, obra de los fotógrafos Daniel Espada y Rafael Estévez. El mostrador de La Voz y Movistar fue una de las grandes sorpresas del certamen y fue especialmente buscado por los más pequeños, que se llevaron un gran recuerdo de una gran semana.