El documento final se remitirá a Santiago en una semana para su aprobación definitiva
07 abr 2007 . Actualizado a las 07:00 h.Después de seis años con las licencias de obras -salvo la rehabilitación- suspendidas en el centro de Ferrol, el Concello ha resuelto ya la última modificación del plan urbanístico para el barrio de A Magdalena, un documento cuya tramitación se inició en el año 2000 y que aún no tiene fecha para su entrada en vigor. Permitirá, cuando lo haga, explotar las condiciones comerciales y residenciales del corazón de la ciudad. El documento final que ya tiene el departamento municipal de Urbanismo supone la cuarta versión en apenas seis años. Está consensuado con la Dirección Xeral de Patrimonio, que por dos veces emitió informes desfavorables: el 9 de junio del 2003, pidiendo que se subsanaran algunas deficiencias (ámbito de ordenación); y el 29 de noviembre del 2005, con un severo correctivo a algunas de las novedades incluidas en un anexo. El ahora cuarto texto se ha ido elaborando desde entonces, es decir, desde hace más de año y medio, y después de analizar las 230 alegaciones presentadas por vecinos, constructores, partidos políticos y comerciantes. Técnicos municipales y el propio edil de Urbanismo revisarán la próxima semana el documento definitivo para que antes de diez días se pueda enviar ya a Patrimonio para el visto bueno final y su entrada en vigor. ¿Cuándo será? «No creo que dé tiempo ya este mandato, por la campaña electoral, principalmente», anticipa el edil de Urbanismo, Guillermo Evia. El documento final incorporará algunas de las exigencias marcadas por Patrimonio de la Xunta. Por ejemplo, impedirá que bajo las cubiertas se ubiquen pequeños apartamentos individuales; siempre habrán de estar conectados con el inferior, como dúplex. También se prohíbe, como regla general, la unión de fincas, salvo para bajos comerciales. Se reducen así las posibilidades de crear pisos más grandes -habrá excepciones por la estrechez de el precio-, pero se mantiene el parcelario original histórico. Recoge, como última novedad, que la calle Dolores tenga el mismo diseño que Galiano, de manera que conformen la espina dorsal del barrio. También especifica la ampliación del párking de la plaza de Armas.