Entrevista | Manuel Ángel Graña López Graña no ve claro los hipotéticos beneficios que traería consigo la unión de las escuelas de ingeniería de Ferrol coincidiendo con la inminente reforma del sistema universitario
25 mar 2007 . Actualizado a las 07:00 h.?os planes del Rectorado de la Universidad de A Coruña para fundir en un único centro las dos escuelas politécnicas del campus de Ferrol ha provocado un torrente de opiniones entre profesores, alumnos y personal administrativo de los dos centros. Mientras el director de la escuela de Esteiro ve con buenos ojos la fusión, el responsable de la Politécnica de Serantes, Manuel Ángel Graña (Ferrol, 1965), duda del éxito del proyecto. «Hay demasiado rechazo por un sector del profesorado», advierte. -En primer lugar, habría que precisar que en el campus no sólo hay dos escuelas de ingeniería, sino tres, porque siempre nos olvidamos de Diseño Industrial. En segundo lugar, hay que echar la vista atrás y comprobar que las dos Politécnicas siempre han funcionado de manera independiente. El problema viene de lejos, porque cuando se implantaron los estudios superiores de ingeniería se decidió montar un centro totalmente independiente en Esteiro, en lugar de traerlos a esta escuela, donde ya se impartían las ingenierías técnicas. Después pasaron varios años y se montó Diseño Industrial, también independiente. Y ahora se plantea unir unos centros que nunca han caminado de la mano... -Y eso supone un problema, claro. -Por supuesto. Las dos Politécnicas han estado tan separadas que su unión resulta difícil. La idea de unir las escuelas es muy bonita sobre el papel, pero en la práctica resulta muy complicada. Se trata de reestructurar todas las titulaciones en un único edificio, pero no hay que olvidar que en ese edificio habrá personas y que esas personas han tenido trayectorias profesionales y académicas muy diferentes. Además, no creo que el hecho de concentrar los estudios en un lugar vaya a redundar en una mejor formación del alumnado. -¿Y si el Rectorado decide que ésa es la mejor opción? -Pues entonces habrá que hacerlo, pero yo creo que la unión será difícil y que llevará un proceso de acomplamiento largo. ¿Que esa unión tendrá muchos beneficios? La verdad es que tengo mis dudas. -La idea de unir las escuelas viene dada por la adaptación al nuevo Espacio Europeo de Estudios Superiores. Ya no habrá carreras técnicas y superiores, sino estudios de grado de 4 años en diferentes ingenierías y másteres de especialización de 1 o 2 años. En este escenario, ¿no sería ridículo que dos escuelas de un mismo campus luchasen por los mismos grados? -Esa lucha sólo se plantearía en ingeniería naval, porque en la reforma está previsto que posiblemente sólo haya un grado de estos estudios. Ahí sí reconozo que podría haber un conflicto. Sin embargo, en ingeniería industrial habrá diferentes grados (ingeniería mecánica, ingeniería electrónica, etcétera), por lo que nosotros podríamos quedarnos con los estudios de las especialidades que ya tenemos (electrónica y electricidad) y la escuela de Esteiro con las suyas. -Pero, entonces, ¿quién se quedaría con Navales? -Los dos centros están bien preparados, así que, en ese caso, la decisión tendría que tomarla el Rectorado. -Los directores de las escuelas superiores de ingeniería (donde los estudios duran 5 o 6 años) no ven con buenos ojos que un ingeniero, con un grado de 4 años, pueda tener plenas competencias profesionales. ¿Usted qué opina? -Nosotros pensamos que con 4 años se puede formar bien a un ingeniero, aunque también es cierto que, si va a trabajar en un campo muy especializado, ese profesional debería hacer un máster. -Pero si con el grado ya se tienen plenas competencias, será difícil que los alumnos se animen a hacer el máster. -Cuando el Ministerio de Educación habla de plenas competencias se refiere a formar a alumnos que estén bien preparados. En lo que respecta a las competencias profesionales, las cosas aún no están claras. El Ministerio de Industria será el que deba decir si los grados dan o no plenas competencias profesionales. -¿Cómo ve la reforma? -Hay tanta incertidumbre que me da miedo que al final, por falta de previsión, sea una chapuza. Temo un batacazo, porque el nuevo sistema se basa en que el alumno sea muy autónomo, cuando aquí está acostumbrado a que se le dirija el estudio. Además, los profesores tendrían que cambiar su forma de enseñar.