Crónica | La toponimia de Ferrol, al descubierto La Fundación Caixa Galicia reúne una muestra de fotos aéreas del concello en las que figuran 2.533 nombres de accidentes geográficos y construcciones del municipio
22 mar 2007 . Actualizado a las 06:00 h.En las leyendas de magia negra se dice que para controlar algo hay que conocer su nombre verdadero, y para conocer bien Ferrol hay que visitar la Fundación Caixa Galicia. Allí están expuestos al público los 2.533 nombres de Ferrol. En la sede de la entidad fue inaugurada ayer la exposición de toponimia del concello, que permanecerá abierta tan solo durante dos días. Vale la pena visitarla. Se trata de una serie de ortofotos (imágenes aéreas) en las que están indicados los topónimos de lugares, carreteras, monumentos, caminos, construcciones, accidentes geográficos... 2.533 nombres en total. Algunos de ellos ampliamente conocidos entre los vecinos, como A Gándara o Serantellos; y otros insospechados, como, por poner un ejemplo, la punta Rabo da Porca. El Proyecto Toponimia Ferrol está impulsado por las consellerías de Presidencia y de Medio Rural de la Xunta. Su objetivo es salvar una parte del patrimonio cultural gallego: los nombres, que corren peligro de perderse ante el rápido abandono del mundo rural. El trabajo desarrollado aquí es sólo una parte del proyecto total, que quiere recuperar las denominaciones existentes en toda Galicia. A sus responsables le queda una tarea compleja y muy larga. Según explicó ayer Xermán García Cancela, director del Proyecto Toponimia Galicia, hasta el momento han logrado recuperar 230.000 nombres. Parece mucho, pero «según algunos expertos», los gallegos podemos haber llegado a crear «alrededor de tres millones de nombres» para designar el mundo que nos rodea. Lo peor es que no queda demasiado tiempo. Para encontrar los 2.533 sustantivos ferrolanos ha sido necesario consultar a quienes los conocen: los mayores que llevan toda la vida viviendo en las parroquias rurales. Todos los parabienes de la inauguración de la muestra fueron para ellos, los más de noventa colaboradores que la han hecho posible al contestar a las preguntas de los tres técnicos contratados por el Ayuntamiento para hacer los trabajos de campo. Tristemente, algunos de los participantes no han llegado a ver el fruto de su colaboración. El tiempo pudo con ellos.