La reforma de la Alameda eliminará más de cien plazas de aparcamiento

Xosé Vázquez Gago
Xosé V. Gago FERROL

FERROL

El Concello la transformará toda en zona verde, como está catalogada en el plan urbanístico El proyecto original fue modificado para cubrir las demandas de los vendedores del Mercado central

24 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

«Es necesario ordenar la ciudad de una vez», afirma el concejal de Obras, Manuel Bustabad, acerca de la reforma de la Alameda del Mercado, o plaza del Carbón, según figura en los escritos municipales. El empeño del edil es transformar el espacio entre la Cuesta de Mella y la avenida de Irmandiños en una zona verde, «tal y como está dispuesto en el Plan Xeral de Ordenación Municipal». La otra cara de la moneda es que la reforma terminará con más de cien plazas de aparcamiento sin regular, lo que provocó la ira de los vendedores del Mercado, que entienden que perderán clientes. A los estacionamientos que quedarán soterrados bajo el césped hay que añadir los perdidos en la Cuesta de Mella, unos 25, para que la vía recuperase el doble sentido de circulación. Con las vallas a cuestas Las protestas de los comerciantes, que llegaron a retirar por la fuerza las vallas de las obras, pararon la reforma. Esta semana el Concello llegó a un acuerdo con ellos tras varias reuniones y se añadieron cambios al proyecto. Se añadirá un aparcamiento para furgonetas de descarga de pescado y dos muelles que albergarán carros de la compra. Además, el Concello entregará cada mes 5.000 bonos para el aparcamiento subterráneo a los vendedores del Mercado, que los distribuirán entre sus clientes. El concejal de Obras afirmó el jueves que la reforma se retomará «en un breve espacio de tiempo». La fecha no está fijada aún, ya que se teme una posible vuelta a las movilizaciones por parte de algún sector de los comerciantes. La reforma está ya adjudicada a la empresa Trafoga, tendrá un plazo de ejecución de treinta días y un presupuesto de 55.365 euros para levantar el firme de hormigón, retirar los escombros, nivelar el terreno y extender tierra y vegetación. También se examinarán las raíces de los 32 árboles de la Alameda, que podrían estar dañadas por el asfalto de hormigón y se tratará manualmente el terreno en torno a ellos. El recuperado espacio verde de la ciudad contará con bancos para los transeúntes. Y tendrá un cierre de bolardos para impedir el paso de automóviles en el futuro.