Vehículos utilizados por los delincuentes habían sido sustraidos en la ciudad Polígonos industriales y urbanizaciones no tienen vigilancia en parte del día o la noche
20 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?a Guardia Civil sospecha que parte de los robos cometidos en la comarca en las últimas semanas son obra de una banda de Ferrol. La prueba principal es que aparecen automóviles sustraídos en la ciudad en Moeche, Cedeira y otros puntos. La hipótesis probaría que las pandillas juveniles que alarmaron el barrio de Caranza en fechas recientes continúan haciendo periplos por el entorno. Sin embargo, esta hipótesis no es la única. Porque, como se ha visto, los autores son dispares. Los atracadores de una farmacia y una tienda de ropa en Pontedeume, ya detenidos, nada tienen que ver con esta delincuencia juvenil porque los dos arrestados son vecinos de la zona. Detenidos La comisaría del Cuerpo Nacional de Policía confirma que la madrugada del pasado domingo fueron arrestados varios menores por el intento de robos de automóviles en la calle Castillo de Andrade. La ola de robos de las últimas semanas ocurrida en empresas y establecimientos de Fene, Cedeira y otros puntos de la comarca, ocurren en zonas pertenecientes a la demarcación de la Guardia Civil, con jurisdicción desde Pontedeume a Ortigueira, excluyendo Narón y Ferrol (Policía Nacional) donde la vigilancia por la noche disminuye y no existen tampoco patrullas nocturnas de las policías locales. Desiertos Así, polígonos industriales o naves de empresas instaladas en medio de la zona rural se convierten en desiertos cuando el último trabajador termina su jornada. En las urbanizaciones o viviendas aisladas situadas en las mismas áreas campestres ocurre todo lo contrario: por la noche están habitadas pero llegada la mañana los chalés y casas quedan desiertas cuando los moradores adultos se van a trabajar y los hijos al colegio o instituto. Maderas del Noroeste y otras empresas instaladas en el polígono industrial de Río do Pozo (Narón) sufrieron robos recientes en horas nocturnas. Está claro que se trata de un problema de coordinación de los servicios policiales y de mejora de la vigilancia en los polígonos, explica un experto. La implantación de compañías privadas de vigilantes en los polígonos requiere un determinado rango legal. De lo contrario, la ley no permite patrullas de agentes particulares en viales de carácter público. En fechas no lejanas, ante situaciones como la actual, guardias civiles y policías formaron patrullas mixtas.