EMILIO MIGUEL MITRE, ARQUITECTO
12 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.?Este proyecto me tiene encandilado», confiesa Emilio Miguel Mitre, diseñador de la vivienda de Sotavento, concebida como un «espacio escénico» para que el visitante entienda eso de la casa bioclimática y «se dé cuenta de que también puede hacerse una para sí mismo». -¿Cómo será la vivienda? -Será una casita en la que la gente entenderá fácilmente por qué es bioclimática. Con la fachada principal mirando al sur para aprovechar el sol en invierno y evitarlo en verano. La orientación es esencial para aprovechar el calor y la luz natural. La estructura quiero que sea de madera, aunque con acabado exterior de piedra, y aislada, muy aislada. -Eso parece fundamental. -Lo es. Un buen aislamiento es básico para evitar fugas de calor, por ejemplo. En realidad, la casa bioclimática es muy intuitiva, casi lógica. -Las instalaciones energéticas serán el quid de la vivienda. ¿Qué equipamiento llevará? -Llevará instalaciones de sobra porque se trata de ilustrar al visitante sobre todas las posibilidades. Contará con placas solares para calentar el agua, una caldera de calefacción de biomasa y una bomba geotérmica. También unos pequeños aerogeneradores. -¿Sigue resultando más caro una casa bioclimática que otra convencional? -Sí, sale más caro. Tienes que gastar más en aislamientos, en instalar una buena caldera... -Pero, claro, seguramente el gasto se amortiza enseguida con el ahorro de energía. -No me gusta ese argumento economicista, de que obtienes ganancias a medio plazo, aunque a algunos les puede valer. Se trata simplemente de que si eliges una casa de este tipo contaminas menos y vives mejor.