Los hosteleros exigen la retirada de las sanciones por la ley antitabaco

Xosé Vázquez Gago
Xosé V. Gago FERROL

FERROL

JOSÉ PARDO

Los trece expedientes abiertos en cinco meses en la zona suponen multas por 23.000 euros Los establecimientos de más de cien metros son los mayores perjudicados por la norma

03 feb 2007 . Actualizado a las 06:00 h.

El pánico que sacudió al sector hostelero hace un año, cuando comenzó a aplicarse la ley antitabaco, fue considerado injustificado desde algunos sectores, pero ya es posible realizar un primer balance de sus efectos. En la comarca de Ferrol, según datos de la Asociación de Hosteleros, todavía no se han producido nuevos cierres vinculados a la normativa, aunque muchos empresarios «pasan dificultades» para hacer frente a la situación. Entre los más perjudicados están los propietarios de locales de más de cien metros, obligados a habilitar «peceras» para separar a los fumadores. Aparte del gasto de la obra, muchos se han encontrado con el rechazo de los clientes a las separaciones. Multas por 23.000 euros Pero dentro de ese grupo de grandes perjudicados hay otro que aún lo lleva pero: los sancionados. Sanidade ha abierto trece expedientes desde el 1 de septiembre en la comarca. Todos excepto uno a establecimientos de Ferrol y Narón. Las multas fluctúan entre los 1.800 y los 2.000 euros, excepto una que se queda en 600. En total suman unos 23.000 euros. La Asociación de Hostelería está tratando de que las sanciones no se hagan efectivas, pero la Administración ha sido implacable hasta ahora. La asociación, que ayer en un comunicado dijo que la aplicación de la ley es «un desastre» en Galicia, busca la retirada de las multas que, «en su mayoría», se basan en una interpretación de la Xunta. Según explican en la entidad, la Administración gallega entiende que, en los negocios mayores de cien metros cuadrados y con varias actividades, como un café-restaurante, el 30% de espacio que debe reservarse a los fumadores se contabiliza por cada actividad. Es decir, en un café-restaurante debe habilitarse un espacio para fumadores en el café y otro distinto en el restaurante. La situación es calificada de «paradóxica» por los hosteleros. Sanidade todavía no ha hecho pública la adaptación que hará de la ley antitabaco, pero ya está sancionando en base a la normativa estatal. La confusión por lo tanto ha sido, y sigue siendo, una constante entre los empresarios, que no saben a qué atenerse. Un ejemplo del caos reinante es el de los mandos a distancia para las expendedoras de tabaco. Debían estar instalados el 1 de enero, pero surgió un rumor de que el plazo iba a alargarse tres meses. Eso ralentizó la reforma, ya que el brusco ascenso de la demanda casi agotó las existencias de aparatos. La agrupación de hosteleros recordó también que sus servicios jurídicos y administrativos están a «disposición dos negocios afectados para asesoralos e defendelos, tentando que a aplicación da lei teña os menos costos posibles».