?e estos hurtos y asaltos no se libra ni la asociación vecinal cuyo local fue desvalijado hace un par de semanas. También otras asociaciones como el local-bar de la Sociedad Ferrándiz, situado en la avenida principal de Caranza. En un edificio de Tejeras arrancaron un falso techo y quedaron al aire las conducciones de gas, por lo que fue necesario requerir a la compañía concesonaria ante el peligro que existía de escape de gas. Tampoco se libra el mobiliario urbano: bancos, marquesinas o jardines. La asociación vecinal ha expuesto sus quejas al alcalde, Juan Juncal, para solicitarle la creación de patrullas policiales de barrio. Con ello, los agentes destinados un tiempo en la zona conocen el terreno y pueden intervenir antes de que se produzcan males mayores. «Puede decir que nos amargan la vida», dice la presidenta vecinal, en tono desesperado.