En directo | En coche por el vial
27 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Sólo un espectador aplaudió al primer coche que atravesó el nuevo túnel bajo la plaza de España. Era una furgoneta blanca y su conductor, como el de los siguientes cuatro o cinco vehículos que salieron del subterráneo por la avenida de Vigo cerca de las siete de la tarde, no pudo evitar saludar a los asistentes. Pero, ¿cómo es el túnel para el conductor? Viajando en un Nissan Micra con motor de gasolina de 80 caballos y dos ocupantes los más de 200 metros del túnel transcurren rápido. Es fácil respetar los 30 kilómetros de velocidad máxima. Basta con descender las rampas en segunda sin acelerar y circular en tercera por el interior. En las salidas, especialmente ende la avenida do Rei, conviene pisar un poco para evitar que el coche se quede. Esa rampa es el primer problema del subterráneo. En la bajada, respetando los treinta por hora, el coche bota al llegar a la zona llana. El típico coche tuneado de bajos muy bajos corre el riesgo de tocar asfalto. Lo mismo puede pasar con quienes lleven exceso de velocidad. Y ya veremos qué les espera a buses y camiones, aunque ayer por la mañana se hicieron ensayos y, según los técnicos de la obra, no hubo problema. En la salida por la avenida de Vigo no hay que embalarse. La rampa termina de forma brusca, lo que impide advertir a los peatones. El interior es muy estrecho. Es difícil no pisar la línea continua en las dos curvas que alberga el trayecto. El firme también incluye pequeños desniveles. De nuevo, es mejor respetar la velocidad máxima. Ir muy rápido en las curvas implica invadir todavía más el carril contrario. Y no hay arcén, por lo que una maniobra brusca para evitar un choque casi frontal puede acabar con un golpe contra el bordillo, de apenas 25 centímetros, o las paredes del subterráneo.