El edificio se creó para poder rehabilitar la pescadería de Ucha El gobierno local mantiene que negocia la conversión del inmueble en un súper
08 dic 2006 . Actualizado a las 06:00 h.?a nave provisional del Mercado de A Magdalena cumple este mes tres años vacía. Fue creada, sufragada por el Ayuntamiento, para albergar a los placeros que operaban en la pescadería de Ucha mientras se procedía a la rehabilitación de este inmueble. En diciembre del 2003, estos comerciantes volvieron a trasladarse a su emplazamiento original, en el que ahora se encuentran. Desde ese momento, en el inmueble -de unos 750 metros cuadrados- sólo quedan una decena de pequeños comercios abiertos. En el transcurso de todo ese tiempo, el gobierno municipal todavía no ha encontrado una solución para reaprovechar la nave. Y se llegó, incluso, a barajar su derribo. ¿Cuál es la situación a día de hoy? El edil responsable del área de Mercados, Vicente Lorenzo Luque (PP), mantiene que se continúa «negociando» la búsqueda de un inversor que convierta el inmueble en un súper que entre «lo menos posible» en competencia con los operadores de la plaza de A Magdalena. La intención inicial del Concello es que la cadena que se asiente en el lugar no ofrezca productos alimenticios frescos. Sin soluciones Por el momento, sin embargo, el Ayuntamiento no ha encontrado una fórmula para dinamizar una infraestructura que se encuentra al borde del abandono. Luque señala que las perspectivas para captar a un inversor son «buenas», aunque por el momento no hay nada definitivo ni se han puesto nombres concretos sobre la mesa. De hecho, ya existe un antecedente negativo. El pasado mes de junio el concejal informó de que se había considerado «inviable» una propuesta realizada por Mercadona para ocupar las instalaciones. El motivo, según el edil, fue que la firma pretendía modificar la estructura del inmueble y ampliarlo de los 750 metros cuadrados que posee en la actualidad hasta más de 2.000. Este planteamiento hizo, finalmente, que se desechase la iniciativa. Dificultades El representante del gobierno municipal indica que existen numerosas «dificultades» para poder dar una salida al inmueble. Y pone como ejemplo el hecho de que su estructura es muy alargada y estrecha, lo que no resulta apetecible para las cadenas del sector. Pero a esto hay que sumar, además, el hecho de que sobre la nave pesa un problema urbanístico que todavía no se ha resuelto. Se ha constatado que el emplazamiento del edificio vulnera el actual planeamiento urbanístico, al ocupar una zona catalogada como espacio libre. En otras palabras, para mantener el edificio y poder darle utilidad será necesario hacer una recalificación del suelo sobre el que se levanta. Vicente Lorenzo Luque señala, sin embargo, que la prioridad que se ha marcado su departamento es la de «encontrar un inversor interesado en este equipamiento». Si, finalmente, las mencionadas conversaciones llegasen a cuajar «el asunto se pondría en manos del área de Patrimonio» para tramitar una solución a la situación urbanística en la que se encuentra la infraestructura.