Crónica | Adiós a las líneas de alta tensión de Freixeiro Desde el soterramiento de los cables eléctricos en Santa Cecilia, en 1999, en la zona urbana de Narón sólo quedan por ocultar siete torres. Algunas pasan a escasos metros de las casas
29 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.Tras años de luchas vecinales y acuerdos municipales, al fin las líneas de alta tensión de Freixeiro parecen tener los días contados. El Consello de la Xunta de hoy abordará la firma de un convenio entre Industria, el Concello de Narón y la empresa Unión Fenosa para ocultar los cables en el único tramo urbano por el que pasan 123.000 voltios a escasos metros de las viviendas. Se trata de la línea de abastecimiento eléctrico que va de la subestación de Cornido a Ferrol. La misma que levantó ampollas en el barrio de Santa Cecilia también durante años hasta que se ocultaron bajo tierra los cables aéreos que repartían electricidad estática entre los pisos de medio barrio. En 1999 se desmantelaron las torretas de acero y se sustituyeron por vegetación. Desde entonces, los vecinos de Freixeiro protagonizaron mil y una protestas, como la de marzo del 2003, en la que trataron de paralizar las obras de elevación de las torretas para salvar la construcción de la autopista. «Entón, víase a cousa moi negra», recuerda el presidente de la asociación de vecinos Virxe de Fátima, una de las más activas del barrio contra el paso de las líneas «a cinco metros das nosas ventás». Miguel Varela sentencia ahora que «o tempo deunos a razón». Según el representante vecinal, «as torretas non teñen razón de ser». Y es que la edificación en la zona crece a un ritmo vertiginoso. La antigua finca de Arzúa llegará a acoger a más de dos mil habitantes. «E os cables non lles poden pasar por enriba», apunta Varela. El pasado 5 de octubre se reunieron en A Coruña el delegado provincial de Industria, Luis Barcia, y el alcalde de Narón, Xoán Gato, a fin de desbloquear años de reivindicaciones al respecto. En esta reunión se concretó el convenio que hoy tomará forma para financiar un proyecto de tres millones de euros. La aportación de la Xunta es de 600.000 euros, mientras que Fenosa pondrá 900.000 más y el Concello pagará 1,5 millones de euros. Varela destaca el «acordo de todas as forzas políticas de Narón», aunque la verdad es que esta batalla la ganaron los propios vecinos.