En directo | La recepción en la plaza de Armas Centenares de vecinos saludaron al «hombre que ha logrado la mayor gesta deportiva en la historia de la ciudad», Gómez Noya repartió sonrisas y acabó emocionado
11 nov 2006 . Actualizado a las 06:00 h.El venerable esqueleto de Ferrol se estremeció de alegría. Cientos de vecinos recibieron electrizados al hombre que ha logrado «la mayor gesta deportiva de la historia de la ciudad», en palabras de Leopoldo Ibáñez, edil de Deportes; a la persona en la que deben fijarse «los niños y jóvenes para peregrinar con éxito por el mundo», según el alcalde Juan Juncal; el deportista, afirmó el teniente de alcalde Juan Fernández, que hizo «lo que Ferrol en conjunto tiene que hacer» y al que pidió, en nombre de los políticos, «ayuda, simplemente siendo como eres», para que la ciudad mejore. Ninguno de los colores de la política ferrolana quiso perderse la recepción. La ocasión lo merecía, y ya se sabe que los campeones del mundo dan buena suerte en follones electorales como el que se nos viene encima. Pero lo dicho, si los elogios de las autoridades fueron grandes, todavía más impresionante fue el recibimiento que el pueblo de Ferrol propinó al mejor entre los mejores en el calendario de la Copa del Mundo de triatlón. Y la emoción se desbordó cuando Gómez Noya salió del palacio municipal y se sumergió en la marabunta que le esperaba en la plaza de Armas. Miradas embobadas, gritos, fotografías, autógrafos, besos, piropos, achuchones... Suficiente cariño como para que el santo Job perdiese la paciencia, pero no tanta como para superar al triatleta, que no paró de sonreír y dar las gracias. No se trata de que sea el hombre de roca, de hielo o de algún metal al uso; es que el flamante campeón del mundo tiene los pies en el suelo aunque tantos honores le lleguen con sólo 23 años. Se le notó la emoción en varias ocasiones, pero no perdió la entereza. Se mostró amable con todo el mundo, con al prensa, los políticos, los fans... Incluso con aquellos que, como dijo uno de sus allegados, «sólo se han subido al carro de la victoria cuando ya la ha ganado». Sea como sea, Gómez Noya es un gran fichaje para el equipo titular de la ciudad. Un campeón del mundo que llega en el momento justo para una ciudad que quiere ser patrimonio mundial.