La Xunta proyecta sellar el vertedero de Ancos en el plazo de seis meses

Luís A. Núñez FERROL

FERROL

Neda Medio Ambiente ha aprobado ya un presupuesto de 664.410 euros para la obra El alcalde destaca ?la necesidad de habilitar un espacio para la recogida de residuos sólidos

28 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

La Xunta acometerá al cien por cien el sellado del vertedero de Neda. Al menos, éste es el acuerdo alcanzado en el Consello de Goberno celebrado ayer y en el que Medio Ambiente pondrá freno a uno de los últimos vertederos incontrolados de la comarca con un plan de cierre y recuperación ambiental que se ejecutará en un plazo máximo de seis meses. La parcela, situada en el monte Ancos y que cuenta con una superficie total de 8.277 metros cuadrados, será el objetivo de una inversión de 664.410 euros a cargo de la Consellería de Medio Ambiente con el fin de acabar con la acumulación ilegal de residuos sólidos urbanos en el municipio. El alcalde de Neda, el socialista José Carlos Pita -quien ayer celebraba la noticia-, destacó que el paso siguiente será el de crear un punto limpio para la recogida de deshechos sólidos. Sin embargo, este proyecto todavía está en la mente de sus promotores ya que aún está por decidir el emplazamiento definitivo de las instalaciones, aunque Pita apunta a la zona de Maciñeira y Cruz do Pouso. En cualquier caso, el compromiso fijado ayer por Medio Ambiente -y cuyo proceso de adjudicación se iniciaría «nos vindeiros días», según fuentes de la Xunta- pone fin a una polémica surgida hace ya tres años, cuando los municipios de la comarca empezaban a sellar sus vertederos. Por aquel entonces, miembros de la oposición alertaban sobre el peligro de derrumbe del basurero, que acumulaba todo tipo de enseres. Y ya entonces el alcalde anunciaba la existencia de un proyecto para sellar el vertedero desde el mismo momento en el que empezase a funcionar el punto limpio de Narón, en Río do Pozo. De esto último se cumplen dos años en noviembre, y el proyecto de sellado de Ancos ha tenido que esperar otro más para ver la luz. Según el plan anunciado ayer por la consellería, la primera fase de los trabajos consistirá en reunir los residuos esparcidos por las zonas próximas al vertedero para su compactación. Después se construirá un muro de contención en la parte baja del talud para evitar desprendimientos y se sellará el basurero en superficie creando zonas de escape y drenaje para los gases producidos por los residuos bajo tierra. Las obras concluirán con el vallado de la zona y la instalación de carteles de prohibición, para finalizar con la plantación de césped como medida de revegetación para recuperar el valor medioambiental de la zona.