Las inspecciones de la Consellería de Sanidade para vigilar el cumplimiento de la ley antitabaco han empezado con ímpetu en la comarca. La norma entró en vigor el 1 de septiembre y, desde entonces, más de veinte locales de miembros de la asociación de hostelería recibieron la visita de los funcionarios. Sanidade no pudo precisar ayer la cifra total, pero fuentes consultadas en el sector señalan que el número de revisiones puede ser superior al medio centenar. Han surgido algunos problemas por interpretaciones de la ley. Los inspectores afirman que la norma estatal no permite fumar en locales de más de cien metros cuadrados, pero dispongan de dos licencias separadas (cafetería y restaurante, por ejemplo), mientras que los hosteleros entendían que sí.