La lluvia inunda uno de los edificios destrozados en Caranza por el Gordon

Francisco Varela FERROL

FERROL

FOTOS: CÉSAR TOIMIL

El agua penetró en la mayoría de los 45 pisos causando grandes perjuicios en el mobiliario La constructora ACS no protegió adecuadamente los inmuebles que quedaron sin tejados

24 sep 2006 . Actualizado a las 07:00 h.

? donde no llegó el temporal tropical Gordon en los edificios dañados por el temporal tropical llegó ayer la lluvia. Uno de los dos bloques, de 45 pisos, se vio anegado completamente por las filtraciones de agua desde el piso superior. A pesar de que era previsible que el tiempo no iba a mejorar, el edificio no fue cubierto convenientemente. Cuando la lluvia arreció a media mañana, muchos de los inquilinos, que se encuentran realojados en el hotel Husa de A Gándara, acudieron rápidamente a sus pisos y se encontraron todo mojado. Algunos convecinos habían acudido horas horas, temiendo lo peor. Dos empresas Tras el temporal del jueves, la empresa Copasa fue encargada de proteger uno de los dos inmuebles mientras que Dragados (ACS fue la constructora de ambos) asumió los trabajos de emergencia del segundo. El primero -del que se ocupó Copasa- apenas sufrió daños. Pero en el segundo el agua llegaba a los portales, desde las terceras plantas, con grandes regueros. La diferencia entre unos y otros trabajos estriba en que Copasa utilizó tela asfáltica para que hiciese la misma protección que el tejado que se llevó el Gordon. Pero en el segundo, Dragados colocó sólo unos enormes plásticos que no hicieron la función de aislar. Los daños son cuantiosos porque la lluvia que descendió planta a planta, desde la superior hasta el portal, salía por todas las conducciones: por los enchufes, cableado telefónico y entre las estructuras. Entarimados Muebles, enseres y ropa de muchos armarios quedaron completamente mojados. Los entarimados estaban también encharcados. Los inquilinos de los 45 pisos, que habían pensado que lo peor había pasado ya, se encontraron ayer con otra pequeña tragedia en sus vidas. Porque si las pérdidas por los tejados ya eran importantes ahora tendrán que sumar los daños de ayer. Por ello exigirán a la constructora que se responsabilice de todo los gastos.